Los cambios que ha experimentado Bogotá en las últimas décadas han impulsado la construcción de nuevas edificaciones, vías y la transformación completa de espacios urbanos. Este proceso también ha provocado la desaparición de lugares emblemáticos, como las fuentes que originalmente adornaban la Plaza de Bolívar o centros de entretenimiento como Rodeolandia, ubicado junto a Salitre Mágico, y Divercity, que funcionaba dentro del centro comercial Santa Fe. A continuación, recordamos algunos de estos sitios que ya no existen o que se transformaron debido al desarrollo de la ciudad o a eventos que los convirtieron en meros recuerdos. ¿Qué otro lugar agregaría usted a esta lista?
Fuente en la plaza de Lourdes
En la plaza de Lourdes, conocida inicialmente como parque Rivas, existían jardines y una fuente de agua que imitaba a la de la parroquia original y se iluminaba durante la Navidad. Con el paso del tiempo, el lugar se convirtió en un punto de venta de objetos diversos, y durante la renovación del sector se eliminaron todos los ornamentos que estaban sobre la plaza frente a la carrera 13. Hoy en día, solo queda un vestigio de la fuente en la parte trasera de la iglesia, que permanece seca y llena de palomas.
Cici Aquapark
Sobre la carrera 68, junto a Salitre Mágico, se encontraba este parque acuático, famoso por sus grandes toboganes y piscinas climatizadas. Cerró hace una década después de varios accidentes con personas que ingresaban a las piscinas y rumores sobre fallas estructurales y problemas de sismorresistencia. Hace algunos meses, en el lugar abandonado comenzaron las adecuaciones para la ampliación del parque de diversiones vecino.
Camila, la muñeca gigante
En la década de 1990, en la parte oriental del Palacio de los Deportes, se encontraba la muñeca Camila, de 60 metros de largo, 14 metros de ancho y 15 metros de alto. En su interior, se enseñaba a los niños cómo funciona el organismo humano: podían ver los efectos del cigarrillo en los pulmones, el funcionamiento del cerebro e incluso un bebé dentro de la mujer. La estructura sufrió dos incendios. El primero ocurrió poco antes de su inauguración y se pudo reparar con facilidad. El segundo se produjo al inicio de una gira por Pereira, y la muñeca gigante que marcó a los niños de la época se dio por perdida.
Ciudad de hierro
En la segunda mitad del siglo pasado, las ciudades de hierro, atracciones itinerantes que se instalaban en diversas zonas de la ciudad y en algunos municipios, se hicieron populares. Una de las más famosas fue la del parque El Tunal, que, aunque no estaba siempre, se caracterizaba por tener una entrada adornada con un viejo avión empotrado en una base de concreto que daba acceso a todas las atracciones. Entre ellas se encontraban carruseles, aviones, sillas volantes, una triple rueda volante de Chicago, el gusanito, la licuadora y un tren que recorría el parque.
Lago en Unilago
Durante la década de 1930, en la alcaldía de Jorge Eliécer Gaitán, se construyó el parque Lago Gaitán, que contaba con atracciones mecánicas y un lago donde se podía navegar. Era un punto de encuentro para familias que alquilaban botes y remaban en el lugar. El parque fue abandonado y finalmente cerrado en los años 1950, por lo que terminó lleno de escombros. Con el plan de renovación de la zona, se estabilizó el terreno y se construyó encima el centro comercial Unilago, que permanece hasta hoy.



