La periodista mexicana Roxana Berenice Guzmán Ramírez, directora del portal Pulso Informativo del Sureste, fue secuestrada la noche del martes 2 de junio por un grupo comando que irrumpió a punta de pistola en su vivienda en la ciudad de Nanchital, estado de Veracruz. La Fiscalía General del Estado confirmó la privación de la libertad de la comunicadora y desplegó un operativo de búsqueda para dar con su paradero.
Video muestra el violento ingreso
Los momentos previos al ataque fueron registrados por la propia periodista con su teléfono celular. En la grabación, que se viralizó rápidamente en redes sociales, se observa a varios hombres encapuchados golpeando la puerta de acceso con un mazo mientras la periodista graba desde el interior. Tras romper el vidrio, un hombre —que según El Financiero sería la pareja de la periodista— intenta contener a los agresores. Las imágenes muestran luego a los atacantes apuntando con armas de alto calibre hacia las víctimas y finalmente arrebatándole el teléfono a Guzmán, momento en que termina la grabación.
Operativos de búsqueda
La Fiscalía General del Estado de Veracruz informó que ya abrió una carpeta de investigación y que las labores de búsqueda están a cargo de la Secretaría de Marina, la Guardia Nacional y la Policía Ministerial, en un operativo conjunto de fuerzas federales y estatales. Hasta el momento no se han reportado indicios sobre la ubicación de la comunicadora. La Fiscalía aseguró que las investigaciones se realizarán con apego a la ley y respeto a los derechos humanos.
Reacciones y contexto
La organización Comunicación e Información de la Mujer (Cimac) expresó su profunda preocupación por el hecho. Según Cimac, la periodista ya había tenido que salir de Veracruz en 2017 por motivos de seguridad relacionados con el asesinato de su esposo, y regresó el año pasado para fundar su propio medio. Roxana Guzmán se desempeñaba como directora de Pulso Informativo del Sureste, un portal con amplia circulación en redes sociales que cubre temas sociales y culturales del sur de México.
El secuestro de la periodista mexicana se suma a una larga lista de agresiones contra comunicadores en México, uno de los países más peligrosos para ejercer el periodismo. Las autoridades continúan con las investigaciones para dar con los responsables y localizar a la víctima.



