La Fiscalía General de la Nación, en coordinación con la Dirección de Carabineros de la Policía Nacional, logró la judicialización de seis hombres presuntamente involucrados en el aprovechamiento ilegal de tiburones en las inmediaciones del Santuario de Fauna y Flora Malpelo, una de las áreas marinas protegidas más relevantes del país y declarada Patrimonio Natural de la Humanidad por la Unesco.
Investigación y captura
Las investigaciones permitieron establecer la presunta responsabilidad de los procesados en la captura ilegal de especies protegidas dentro de una zona donde está prohibida cualquier actividad extractiva. Los judicializados son Herminio Ramos Erazo, Bolívar Cambindo, Francisco Paredes Obando, Humberto Calonge Torres, Breiner Cuero Anchico y Sebastián Ramírez Arboleda, quienes integraban la tripulación de una embarcación interceptada por unidades de la Armada Nacional en aguas jurisdiccionales de Buenaventura, Valle del Cauca.
Hallazgo de aletas y troncos
Durante el procedimiento de inspección realizado en alta mar, las autoridades encontraron cerca de 300 aletas y 100 troncos de tiburón que, según la investigación, iban a ser comercializados de manera ilegal. El hallazgo encendió las alertas debido al impacto ambiental que representa la extracción de estas especies en una zona protegida.
Especies afectadas
Las verificaciones adelantadas posteriormente permitieron determinar que los ejemplares corresponderían a tiburón sedoso, tiburón zorro y tiburón martillo. Esta última especie es considerada una de las más vulnerables debido a la presión de la pesca y la alteración de sus ecosistemas naturales, situación que la mantiene en riesgo crítico de extinción.
Según la Fiscalía, las actividades investigativas permitieron establecer que los animales habrían sido obtenidos de forma clandestina en faenas de pesca desarrolladas en cercanías del Santuario de Fauna y Flora Malpelo, incumpliendo las restricciones ambientales vigentes para esa área protegida.
Imputación de cargos
Con base en los elementos materiales probatorios recopilados, un fiscal presentó a los seis hombres ante un juez de control de garantías y les imputó los delitos de aprovechamiento ilícito de los recursos naturales renovables, agravado por cercenamiento de aletas e invasión de área de especial importancia ecológica. Durante las audiencias preliminares, los procesados no aceptaron los cargos formulados por la Fiscalía y continuarán vinculados a la investigación mientras avanzan las etapas judiciales correspondientes.
Este caso se suma a la lucha contra el tráfico ilegal de especies marinas, una actividad que pone en riesgo la biodiversidad de los océanos y el equilibrio ecológico de áreas protegidas como Malpelo. Las autoridades continúan trabajando para desmantelar las redes criminales que operan en la región.



