A tres meses de concluir su mandato y con la campaña presidencial de 2026 en marcha, el presidente Gustavo Petro ha defendido su legado en materia de paz total mostrando las cifras de los cultivos de coca. Durante su alocución del martes, el mandatario aseguró que la reciente disminución en las hectáreas de cultivos ilícitos marca un cambio de tendencia, atribuyéndolo a la estrategia de sustitución voluntaria y a los acuerdos con comunidades campesinas.
Contexto de la discusión
La política de drogas se ha convertido en un tema central de la campaña presidencial de 2026, especialmente por su impacto en las relaciones con Estados Unidos. Además, el Gobierno mantiene una controversia con la Oficina de las Naciones Unidas contra la Droga y el Delito (UNODC) sobre la metodología de medición de la erradicación de hectáreas de coca y la producción potencial de cocaína. Hace dos semanas, el Ministerio de Justicia y la UNODC acordaron actualizar la metodología tras una reunión técnica en Viena, y los cambios se incorporarán en el informe de Monitoreo de Territorios con presencia de cultivos de coca 2024, previsto para finales de este mes.
Las cifras presentadas por Petro
En su alocución, Petro mostró una serie histórica del Sistema Integrado de Monitoreo de Cultivos Ilícitos (SIMCI). Según la gráfica, los cultivos pasaron de 96.915 hectáreas en el primer cuatrimestre de 2020 a 218.246 hectáreas en el segundo cuatrimestre de 2022, durante el gobierno de Iván Duque, un aumento cercano al 69%. En su administración, la curva arranca en 230.588 hectáreas en 2022 y llega a 258.144 hectáreas en 2025, un incremento del 16%. Sin embargo, Petro destacó que el crecimiento acelerado se detuvo y comenzó a revertirse en los últimos reportes: de un pico de 262.428 hectáreas en 2024, descendió a 258.144 y luego a 253.358 hectáreas en el primer cuatrimestre de 2026, una caída de cerca de 9.000 hectáreas.
“Lo que se puede notar en mi gobierno es que estancamos el crecimiento estrepitoso que venían con los cultivos de coca. Lo estancamos, y a partir de aquí, en los últimos ocho meses de este gobierno, comienza ya, puedo decirlo, un descenso”, afirmó Petro. El presidente insistió en que la reducción reciente es el inicio de un cambio de tendencia atribuible a la sustitución voluntaria y a la paz total.
Reacciones de la oposición
La interpretación de las cifras generó críticas. La congresista Luz Ayda Pastrana (Cambio Radical) cuestionó en la Cámara de Representantes: “¿Usted cómo va a sacar esta gráfica anoche para hablarle a los colombianos? No juegue con la inteligencia de los colombianos”. Según Pastrana, las cifras muestran un ascenso de 230.588 hectáreas en 2022 a 258.144 en 2025, sin reducción global. La oposición señala que, aunque la tendencia de crecimiento se desaceleró, las hectáreas siguen siendo superiores a las de 2022.
La apuesta por la sustitución voluntaria
Petro defendió el programa Renacemos, que sustituyó al PNIS, con 31.000 familias vinculadas y 8.584 hectáreas erradicadas voluntariamente verificadas por Naciones Unidas. Gloria Miranda, directora de la Dirección de Sustitución de Cultivos de Uso Ilícito (DSCI), informó que se renegoció el PNIS con 65.463 familias, asignando más de $734.000 millones, con un avance del 82%. “Tenemos 31.000 familias en proceso de sustitución, 41.000 hectáreas en proceso, de las cuales 8.390 ya estaban erradicadas y validadas por Naciones Unidas”, explicó Miranda. La estrategia busca un enfoque de transformación territorial, no solo cambiar un cultivo por otro. Petro vinculó los avances en Nariño, Putumayo y Catatumbo con los diálogos de paz, afirmando que estos generan incentivos para abandonar la economía de la coca.
Este jueves 4 de junio, Petro lanzará el primer piloto de erradicación asistida del programa RenHacemos en Villagarzón, Putumayo.



