Un total de 45.821 alumnos de Cataluña han iniciado este martes, a las 09:00 horas, la Prueba de Acceso a la Universidad (PAU), que coincide con la llegada del papa León XIV a Barcelona y con una nueva manifestación de docentes, quienes se han comprometido a no alterar la movilidad de los estudiantes.
Inicio tranquilo pese a la visita papal
En declaraciones a los medios, la presidenta del tribunal de la PAU en el Campus de Ciutadella de la Universidad Pompeu Fabra (UPF) de Barcelona, Rosa Cerarols, ha destacado que la jornada ha comenzado "muy tranquila" en ese centro, a pesar de la visita del pontífice. Cerarols había solicitado "prudencia" y "organización" a los alumnos que se examinan entre este martes y jueves en Cataluña.
Recomendaciones a los estudiantes
"Hemos pedido a los alumnos que piensen bien los trayectos y que no salgan de la universidad en la medida que puedan, al menos hoy y mañana", ha explicado Cerarols, en referencia a los dos días en los que el papa tiene actos programados en Barcelona.
Novedad: prueba piloto contra trampas
Como novedad este año, se llevará a cabo una prueba piloto para detectar dispositivos electrónicos (móviles, relojes inteligentes o bolígrafos digitales) y evitar así las trampas y engaños, como ya ha ocurrido en otras comunidades como Madrid, Cantabria o Canarias.
Si un estudiante es sorprendido con uno de estos dispositivos prohibidos —deberán dejarlos apagados y lejos de su pupitre—, será expulsado de manera inmediata y se le asignará un 0 en el examen que esté realizando, arriesgándose además a la anulación completa de sus pruebas. Los resultados se conocerán el 23 de junio.
"La prueba piloto se realizará en todas las aulas. Una persona, de forma aleatoria, entrará en ellas para detectar estos dispositivos, aunque no supondrá una distracción porque lo hará con una especie de móvil", ha puntualizado Cerarols.
Última PAU con convocatoria extraordinaria en septiembre
La PAU de este año será la última con la convocatoria extraordinaria en septiembre, ya que en 2027 pasará a celebrarse a principios de julio, para alinearse así con el calendario del resto de comunidades españolas.



