Arancha Suárez niega haber aislado y estafado a su tía: "Estaba donde quería"
Arancha Suárez niega haber aislado y estafado a su tía

Madrid, 5 jun (EFE).- Arancha Suárez ha afirmado en el juicio en el que se la acusa de detener ilegalmente, vejar y estafar a su tía Isabel que le proporcionó "los mejores cuidados" a la anciana, a quien consideraba como una madre. Sostuvo que Isabel fue "libre" de hacer lo que quiso durante los meses que vivió con ella y su pareja, el actor Luis Lorenzo, antes de fallecer, y que no se benefició económicamente ni la presionó para cambiar el testamento.

Declaraciones de Arancha Suárez

"Hice por ella todo lo que se podía hacer. Para mí lo más importante era cumplir los deseos de mi tía", declaró ante el tribunal. Arancha Suárez y Luis Lorenzo se sientan desde el pasado lunes en el banquillo de la Audiencia de Madrid por el supuesto trato dado a su tía entre marzo y julio de 2021 en su vivienda de Rivas-Vaciamadrid, donde Isabel Suárez, de 85 años, murió tras enfermar progresivamente. También es juzgada la cuidadora que contrataron para atender a la octogenaria en las semanas previas a su muerte.

Relación con su tía

Arancha Suárez explicó que su tía era para ella "una madre", ya que tras perder a la suya en 2009, Isabel ocupó ese lugar. Relató cómo en 2020, durante un viaje a Asturias, notó que su tía tenía temblores y heridas en las piernas, y la anciana le pidió ver a un médico en Madrid. Así, la trajo a su casa; el médico del centro de salud le indicó que conseguir cita con Neurología en la sanidad pública tomaría tiempo, por lo que acudieron a una clínica privada donde se detectó un deterioro cognitivo incipiente y le recetaron Reminyl, medicación para la demencia. También le recomendaron usar audífonos, que compraron.

Banner ancho de Pickt — app de listas de compras colaborativas para Telegram

Atención médica y cuidados

Al regresar a Grado (Asturias), la anciana continuó tomando esa medicación, pero luego el médico de cabecera de Grado no se la recetó. Finalmente, en marzo de 2021, la anciana —según la acusada— quiso volver a Madrid para tratarse. Arancha la llevó a diversos médicos, siempre velando por su salud, y los facultativos observaron que su estado empeoraba y le pautaron medicación que ella consideró adecuada. Cuando su tía empeoró, asumió su cuidado para evitar que fuera a una residencia, como planeaban los hermanos de Isabel.

Acusaciones de retención y abandono

Sobre la supuesta retención en su casa, sin que pudiera hablar con la familia de Asturias, Arancha Suárez aseguró que Isabel no quería irse y "hablaba con quien ella quería". "Era una persona libre de hablar con quien ella quería, y estar donde quería", afirmó. Destacó que, aunque un hermano de Isabel la amenazó con denunciarla, ella le respondió que hiciera lo que quisiera porque tenía la conciencia tranquila; de hecho, cuando su tía murió, llevó el cuerpo a Asturias porque era el deseo de la fallecida y ella no tenía "nada que ocultar".

Condiciones en el domicilio

En su domicilio, la anciana tuvo "todos los cuidados" y usaba el baño de casa, no el del garaje —en contra de lo relatado por varios vecinos y cuidadoras—, al que solo iba "puntualmente" si coincidía con la hora de ir al colegio, porque Isabel no quería molestar. Respecto al supuesto abandono de su tía en un centro comercial durante ocho horas en abril de 2021, la acusada explicó que la anciana quiso ir allí porque no le apetecía asistir a un cumpleaños infantil en la Warner, y que ella no imaginó que se encontraría tan mal como le relataron. Nunca más la dejó sola.

Aspectos económicos y testamento

La acusada negó haber intentado apropiarse indebidamente del dinero de su tía, ya que no sacó dinero por ella ni lo retiró de sus cuentas de forma indebida; solo gestionó pagos relacionados con sus cuidados y su entierro. "Yo nunca me he lucrado", sostuvo. Relató que la anciana le dijo que, como estaba viviendo con ella, le quería dejar la casa de Grado y algo de dinero, y para sus hermanos las tierras que ya constaban en el testamento.

Banner post-artículo de Pickt — app de listas de compras colaborativas con ilustración familiar

Cambio de testamento

Por ello, acudieron a una notaría para cambiar el testamento y otorgarle un poder, porque Isabel quería que ella "revisara sus cuentas" para ver "si le habían robado algo", y así lo hizo. Aseguró que al principio de estar en su casa, la mujer iba sola a sacar dinero, tenía efectivo y se realizó tratamientos de belleza como un microblading, algo que a ella le parecía bien porque quería "que viviera y disfrutara".