Badajoz, 9 jun (EFE).- El juicio por la contratación de David Sánchez, hermano del presidente del Gobierno, en la Diputación de Badajoz ha quedado este martes visto para sentencia tras la lectura de los informes definitivos de las defensas, que de forma unánime solicitaron la absolución para los once acusados.
Derecho a la última palabra
En el ejercicio del derecho a la última palabra, David Sánchez declinó hacer uso de él. Sin embargo, el expresidente de la Diputación pacense, Miguel Ángel Gallardo, tomó la palabra para afirmar que "la única culpabilidad" de los once acusados es "no tener las mismas ideas (políticas) que las acusaciones populares", entre las que se encuentran el PP, Vox y HazteOir.
Críticas a las acusaciones populares
Gallardo, para quien se solicitan hasta seis años de prisión por los delitos de prevaricación y tráfico de influencias, señaló que las acusaciones populares no mostraron interés en lo que ocurría en el plenario, sino que buscaron "el juicio mediático paralelo". "Han ganado el juicio socialmente", agregó.
El abogado del diputado de Cultura también intervino, asegurando que "no existe prueba de cargo" contra los acusados en el caso David Sánchez.
Reacciones y contexto
El caso ha generado gran expectación mediática, con acusaciones de manipulación política. Las defensas confían en que el tribunal dictamine la absolución, mientras que las acusaciones populares mantienen su postura. El juicio ha concluido y ahora se espera la sentencia.



