El expresidente de la Diputación de Badajoz, Miguel Ángel Gallardo, uno de los once acusados en el caso por la contratación de David Sánchez, ha expresado su pesar por la condena social que, según él, ya han sufrido como resultado de un "juicio mediático paralelo" orquestado por las acusaciones populares.
Durante su derecho a la última palabra en el juicio que concluyó este martes tras ocho sesiones, Gallardo declaró: "Independientemente de lo que salga de esta sala, en alusión a la sentencia que emita el tribunal de la Audiencia de Badajoz, nos han condenado socialmente".
Un juicio mediático paralelo
Gallardo calificó el proceso como un "juicio mediático paralelo" que "hemos sufrido durante años". Añadió que las acusaciones populares "ya han ganado el juicio social". El exmandatario reiteró su inocencia y la de los demás acusados, lamentando que "desde fuera y en todo momento se haya intentado distorsionar lo que pasa y se vive en la sala".
Críticas a las acusaciones populares
Gallardo, para quien la fiscalía solicita hasta seis años de prisión por los delitos de prevaricación y tráfico de influencias, sostuvo que "la única culpabilidad" de los once acusados es "no tener las mismas ideas políticas que las acusaciones populares", entre las que se encuentran el PP, Vox y HazteOir. David Sánchez, por su parte, optó por no ejercer su derecho a la última palabra.



