Imputarán cargos a dos docentes por muerte de Valeria Afanador en Cajicá
Imputan a docentes por muerte de Valeria Afanador

La investigación por la muerte de Valeria Afanador, la niña de 10 años hallada sin vida el 29 de agosto de 2025 cerca del río Frío, ha dado un giro crucial. La Fiscalía General de la Nación anunció que imputará cargos a dos docentes del Gimnasio Campestre Los Laureles, en Cajicá, por presuntas fallas en el deber de cuidado que habrían permitido su desaparición.

Primera imputación en el caso

Por primera vez, la Fiscalía considera que hay elementos suficientes para atribuir responsabilidad penal a personas directamente vinculadas con la supervisión de la menor el día de su desaparición. La fiscal María Camila Prieto respondió así a la solicitud de la defensa y también ordenó compulsar copias para investigar un presunto delito ambiental del colegio, por su ubicación cercana al afluente donde la niña se ahogó.

El abogado de la familia, Julián Quintana, afirmó: “Nuestra pequeña Valeria Afanador fue descuidada por los trabajadores del colegio. No implementaron medidas de seguridad, lo que provocó el asesinato de la pequeña”.

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¿Qué significa la imputación?

La imputación es el acto formal mediante el cual la Fiscalía comunica a una persona que es investigada por un delito, exponiendo los hechos y pruebas. Esto indica que la investigación superó la etapa preliminar y que existen indicios suficientes para vincular a los docentes al proceso. Sin embargo, no equivale a una condena ni implica responsabilidad automática; a partir de este momento, la defensa puede presentar argumentos y cuestionar las evidencias.

El centro de la discusión: omisiones en el cuidado

La hipótesis jurídica se centra en una posible omisión de los deberes de vigilancia y protección que recaían sobre el colegio y sus funcionarios. Se investiga si hubo fallas en los controles internos, supervisión de estudiantes y protocolos de seguridad que permitieron que Valeria abandonara el plantel sin que se advirtiera su ausencia a tiempo. Una de las principales preguntas es cómo una niña de 10 años pudo salir de la institución sin activar alertas inmediatas.

Lo que viene después

Tras la imputación, la Fiscalía decidirá si solicita una medida de aseguramiento contra los procesados. Luego continuará la recolección de pruebas. Al finalizar, la Fiscalía podrá presentar un escrito de acusación para llevar el caso a juicio o archivar las actuaciones si no hay sustento probatorio. Si se acusa formalmente, el proceso avanzará a audiencias preparatorias y juicio oral, donde un juez determinará la responsabilidad penal.

Posibles delitos

Aunque la Fiscalía definirá los cargos en la audiencia, el debate ha girado en torno al incumplimiento del deber de protección de los funcionarios hacia una menor bajo su custodia. La complejidad radica en que Medicina Legal concluyó que Valeria murió por ahogamiento, sin evidencia de violencia física. Así, la investigación se concentra en determinar si hubo omisiones que facilitaron el desenlace fatal, más que en una acción directa.

Preguntas sin resolver

Valeria desapareció el 12 de agosto de 2025 mientras estaba en el colegio. Su cuerpo fue hallado más de dos semanas después cerca del río Frío. La investigación ha incluido revisión de cámaras, testimonios, protocolos institucionales y peritajes. Aún persisten dudas sobre los mecanismos de control, los tiempos de reacción y cómo la menor pudo salir sin que se activaran procedimientos de búsqueda eficaces.

Impacto más allá del caso

Este proceso podría abrir una discusión más amplia sobre los protocolos de seguridad en instituciones educativas del país. Expertos señalan que podría sentar un precedente sobre el deber de custodia de los colegios durante la jornada escolar.

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