El magistrado que fue agredido por el jugador del CD Tenerife Maikel Mesa y otros dos individuos la noche del pasado domingo continúa sufriendo dolores cinco días después del ataque, especialmente en la garganta, la nariz y el cuello. En declaraciones a 'Cope Canarias' recogidas por Europa Press, el juez describió gráficamente cómo Mesa le aplicó un "mataleón" para quitarle el móvil, calificando la agresión como "completamente gratuita e innecesaria".
Detalles de la agresión
Según su relato, todo comenzó cuando los agresores le llamaron "calvo" y él les pidió explicaciones. El grupo se encaró con él y empezó a provocarlo. El primero en agredirlo fue el propio Mesa, quien le propinó un cabezazo en la nariz. Luego recibió otro puñetazo y entre dos sujetos lo agarraron de la chaqueta y lo arrastraron contra la pared, mientras un tercero le daba una patada en la espalda. Además, le quitaron las gafas y las tiraron al suelo. "No me esperaba nada, de hecho yo no lo entendía, es que directamente no entendía lo que estaba pasando", añadió.
Persecución y segunda agresión en el parking
Tras la agresión inicial, el juez decidió seguir a los agresores hasta un parking mientras llamaba al 112 y esperaba la llegada de una patrulla policial. En ese momento, comenzó a grabar con su teléfono y a tomar fotos de la matrícula del coche. Cuando vio que iban a salir del aparcamiento, se colocó delante con las manos sobre el capó para impedir que se marcharan, arriesgándose a ser atropellado. "Maikel era el que conducía, seguía acelerando y yo me planté delante y traté de que no saliera, pero él siguió acelerando el coche y empujándome. Me acabó empujando con el coche cada vez más deprisa, mientras el trabajador del parking me gritaba que me apartara", señaló. El juez indicó que esta segunda agresión quedó grabada por las cámaras de seguridad del aparcamiento y consideró que sería útil hacer públicas las imágenes para que la ciudadanía comprenda la gravedad de lo ocurrido.
Identificación y consecuencias legales
"Dentro del parking en realidad fueron cuatro personas contra mí y yo no tuve ninguna posibilidad de defensa", comentó el magistrado, quien prefirió mantener su anonimato. La cuarta persona era una mujer cuya actuación fue sobreseída. Gracias al número de matrícula, la Policía identificó a Maikel Mesa como conductor y se dirigió a su domicilio, donde no se encontraba, siendo atendidos por su madre. Posteriormente, Mesa y sus dos acompañantes se presentaron ante la Policía Local de La Laguna para comunicar los hechos. El teléfono móvil sustraído al juez fue arrojado en las obras de la rotonda del Padre Anchieta y recuperado con daños valorados en 135 euros.
El juez afirmó que "no tenía ni idea" de quién era Maikel Mesa, ya que no sigue el fútbol, y señaló que el futbolista no se ha disculpado por la agresión. En todo caso, consideró que una disculpa no sería "sincera" dado el "desprecio" con el que lo trataron. "Realmente tampoco la espero", indicó. Mesa y sus dos compañeros fueron condenados el miércoles en un juicio rápido a ocho meses de cárcel y al pago de 1.200 euros de multa por los delitos de atentado contra la autoridad y lesiones.



