Un vecino de Ribadeo se enfrenta a una pena de diez años de prisión tras ser juzgado en la Audiencia Provincial por un delito de agresión sexual a una menor a la que supuestamente daba clases particulares.
Los hechos se remontan a 2015, cuando la joven tenía 11 años, y acudía al domicilio del acusado para que su pareja le había dado clases particulares y para acabar las tareas escolares. En algún momento, el hombre comenzó a tener comportamientos inadecuados con la menor, como despedirse con un beso en la boca, comportamientos que derivaron a otras prácticas sexuales en aquellos momentos en los que la mujer iba con su hija a las actividades extraescolares y la menor quedaba en casa sola con el hombre que se ocupaba de supervisar sus tareas escolares.
Este está acusado de haber llevado a la niña al dormitorio en varias ocasiones y de haber practicado sexo oral con ella, obligándola a ella a realizar la misma práctica y llegando incluso a intentar la penetración.
La Fiscalía pide para él también cinco años de libertad vigilada, otros cinco de acercamiento a la víctima, ocho de inhabilitación para trabajos que impliquen trato con menores y una indemnización de 10.000 euros.
EL ACUSADO NIEGA LOS HECHOS
Por su parte, el presunto autor de la agresión sexual ha negado los hechos asegurando que en ningún momento le dio clases a la menor y que no mantuvo ninguna relación con ella.
Ha añadido que cree que esta acusación se debe a haber estado "manipulada" por la hija de su pareja, otra menor que le había denunciado anteriormente también por agresión sexual.



