Los páramos colombianos, considerados fábricas de agua y ecosistemas vitales frente al cambio climático, cuentan ahora con una nueva red de defensores ciudadanos. Desde 2024, más de 190 personas han sido capacitadas para convertirse en “Guardianes del Páramo”, una estrategia de formación ambiental que busca fortalecer la protección de estas áreas estratégicas mediante la participación comunitaria.
La iniciativa ha permitido que jóvenes, adultos y actores sociales de la región amplíen sus conocimientos sobre la importancia de estos ecosistemas de alta montaña, fundamentales para la regulación hídrica, la conservación de la biodiversidad y la captura de carbono.
¿Qué aprenden los guardianes?
El programa se enfoca en que los participantes comprendan qué son los páramos, sus características y su papel esencial en la disponibilidad de agua para millones de personas. También aborda la ubicación de estos ecosistemas en el territorio colombiano y su relevancia ambiental, social y cultural.
Uno de los componentes centrales es el conocimiento de la biodiversidad presente en estas áreas. Los participantes reciben información sobre especies endémicas, amenazadas y organismos invasores que pueden afectar el equilibrio ecológico. También se estudian las principales problemáticas y la normatividad vigente para su protección.
Formación más allá de la teoría
La estrategia busca ir más allá de la formación teórica. Según la Corporación Autónoma Regional de Cundinamarca (CAR), el objetivo es promover cambios en las prácticas cotidianas de las comunidades cercanas, impulsando actividades productivas sostenibles y un turismo responsable.
“Con el desarrollo de estrategias educativas como estos programas de formación, promovemos espacios formativos que fortalecen el reconocimiento del páramo como un santuario natural y fomentan el sentido de corresponsabilidad ambiental en los participantes”, explicó Nidia Riaño, subdirectora de Cultura y Gobernanza Ambiental de la CAR.
Importancia de los páramos
Los páramos cumplen funciones ambientales esenciales para el país. Además de captar y almacenar agua, actúan como reguladores naturales del recurso hídrico y ayudan a mitigar los efectos de la variabilidad climática gracias a su capacidad para capturar carbono. Su conservación es clave para garantizar la seguridad hídrica de futuras generaciones.
En este contexto, la formación de líderes ambientales comunitarios cobra especial relevancia. La apuesta es que los participantes se conviertan en multiplicadores de conocimiento en sus municipios y veredas, promoviendo acciones de conservación y sensibilización entre vecinos, estudiantes y organizaciones locales.
¿Cómo participar?
Las convocatorias para futuras versiones del programa se divulgarán a través de las redes sociales de la CAR, las alcaldías municipales y las direcciones regionales de la corporación, donde se informarán requisitos y fechas de inscripción.
Con este tipo de iniciativas, la protección de los páramos deja de ser una tarea exclusiva de las autoridades ambientales para convertirse en un compromiso compartido con las comunidades que habitan y dependen de estos ecosistemas estratégicos para el agua y el equilibrio climático del país.



