El futuro del caimán llanero, una de las especies más amenazadas de Colombia y del mundo, ha vuelto al centro del debate ambiental tras las denuncias sobre las condiciones críticas en las que permanecen decenas de ejemplares bajo cuidado humano en los Llanos Orientales.
Denuncias de la senadora Andrea Padilla
La controversia surgió luego de que la senadora Andrea Padilla revelara que el Ministerio de Ambiente habría sido advertido desde hace más de un año sobre una situación crítica de alimentación, hacinamiento y deterioro sanitario que afecta a los cocodrilos del Orinoco ubicados en la Estación de Biología Roberto Franco, el Parque Agroecológico Merecure y la Universidad de los Llanos.
Según la congresista, la Universidad Nacional informó, mediante un oficio del 19 de mayo de 2025, que los centros de conservación enfrentaban dificultades para garantizar la alimentación de los animales y alertó sobre el creciente hacinamiento. De acuerdo con la denuncia, la institución advirtió que los recursos disponibles permitían cubrir la alimentación únicamente hasta septiembre de ese año.
Padilla también aseguró que Cormacarena emitió una alerta el 5 de diciembre de 2025 en la que advertía sobre un escenario de hacinamiento severo, con hasta 18 animales compartiendo un mismo estanque, así como largos periodos sin suministro de alimento en algunos de los centros de conservación. La senadora señaló, además, que varios ejemplares presentan infecciones respiratorias, estrés térmico por exposición directa al sol, deficiencias nutricionales y signos de extrema delgadez.
Respuesta del Ministerio de Ambiente
Frente a estas denuncias, el Ministerio de Ambiente emitió un comunicado en el que anunció nuevas acciones para fortalecer el Programa Nacional de Conservación del Caimán Llanero y acelerar las medidas destinadas a la recuperación de la especie. Entre las decisiones adoptadas se encuentra el aumento en la frecuencia de alimentación de los ejemplares que permanecen bajo cuidado humano en el Parque Merecure y en la Universidad de los Llanos. La labor será ejecutada por la Universidad Nacional, con acompañamiento de Cormacarena y del Ministerio de Ambiente. Además, se programaron visitas de verificación en territorio para evaluar las condiciones de los animales y el cumplimiento de los protocolos de manejo.
La cartera ambiental también convocó una sesión extraordinaria del Comité Coordinador para la Categorización de Especies Silvestres Amenazadas, que se realizará el próximo 4 de junio. El objetivo será definir medidas urgentes para la recuperación del caimán llanero y establecer una hoja de ruta para su conservación. Otras reuniones previstas para los días 9 y 22 de junio servirán para aprobar los planes de liberación sustentados en criterios científicos y técnicos.
Plan de liberación y repoblamiento
Uno de los anuncios más relevantes es el inicio, a partir de julio, de la primera fase de liberación y repoblamiento de la especie. Para ello fueron seleccionados cinco puntos estratégicos en los Llanos Orientales: Guarrojo, Planas, Manacacías I, Manacacías II y la laguna Las Tolitas. Actualmente se adelantan los ajustes logísticos y técnicos necesarios para trasladar ejemplares a estas zonas de distribución natural.
Muerte de animales en cautiverio
El Ministerio también respondió a los cuestionamientos por la muerte de animales en cautiverio. Según la entidad, los reportes técnicos y necropsias realizadas establecieron que los 15 fallecimientos registrados durante 2025 obedecieron a causas naturales y no estuvieron asociados a falta de alimento. No obstante, informó que continúa la investigación sobre un nuevo caso reportado durante 2026.
La situación del caimán llanero sigue siendo crítica, pero las autoridades ambientales han puesto en marcha un conjunto de medidas que buscan garantizar su conservación y bienestar. La comunidad científica y las organizaciones ambientalistas estarán atentas al cumplimiento de estos compromisos.



