Los patios de colegio en La Habana están extrañamente silenciosos este junio. Sin transporte ni alimentos para los comedores, el fin del curso escolar se ha adelantado a la fuerza por la intensificación de la crisis derivada del bloqueo petrolero de Estados Unidos.
Testimonios de familias afectadas
Amalia Acosta, de 65 años, abuela de un niño de 10 años, comenta a EFE: “Ya estamos disfrutando de estas vacaciones apresuradas”. Mientras recorre el Paseo del Prado en La Habana Vieja con su nieto, explica que las evaluaciones finales se adelantaron en un contexto muy complicado, sin electricidad ni internet para buscar información. “La afectación fue bien seria”, afirma.
No es un caso aislado. Por las calles cubanas se ven niños acompañando a familiares en mandados, yendo al trabajo con sus padres o jugando fútbol con amigos del barrio desde temprano.
Medidas oficiales y realidad
La ministra de Educación, Naima Trujillo, anunció que el fin de curso se adelantaría de forma gradual del 15 al 30 de junio debido a la crisis energética. Sin embargo, la realidad se ha impuesto de manera acelerada.
La crisis, agravada por el bloqueo petrolero de EE.UU., ha paralizado la economía estatal. Se estima una contracción del 6,5 % este año, tras una caída acumulada de más del 15 % en los últimos cinco años. El transporte público ha desaparecido, las basuras se acumulan, la industria no produce y los hospitales apenas ofrecen servicios mínimos.
Impacto en la educación
La educación, pilar del sistema cubano, no escapa al deterioro. Norki Rigondeaux, de 57 años, recoge a su nieto antes de tiempo y dice: “No hay luz, no hay agua, no hay nada. No se puede dar clase así”. Los apagones de hasta 22 horas diarias en La Habana impiden que los niños duerman bien, dificultando la asistencia escolar.
Muchos docentes llegan tarde por falta de transporte o abandonan el país a medio curso. Según datos de EFE, ninguna provincia alcanzó el 100 % de cobertura docente al inicio del curso. En Sancti Spíritus y La Habana, una de cada tres plazas de profesor quedó sin cubrir. El salario medio docente es de unos 5.600 pesos (unos 46 dólares oficiales, pero apenas 9 en el mercado informal), por debajo del promedio estatal de 6.930 pesos.
Alerta internacional
La Unesco ha encendido las alarmas. Anne Lemaistre, directora de su oficina regional en La Habana, advirtió el 29 de mayo que la educación en Cuba está en riesgo debido a la crisis energética, lo que dificulta la asistencia y el aprendizaje. “Se pone en peligro el futuro de toda una generación, con consecuencias a largo plazo”, señaló, instando a proteger ese porvenir.



