La vicepresidenta tercera y ministra de Transición Ecológica, Sara Aagesen, ha anunciado este viernes que la población de lince ibérico (Lynx pardinus) continúa su recuperación y ha alcanzado los 2.663 ejemplares censados en 2025, un nuevo registro máximo desde que existen datos de seguimiento coordinado.
Crecimiento sostenido de la especie
Esta cifra supone un incremento del 10,9 % respecto al año anterior, cuando los técnicos contabilizaron 2.401 ejemplares de esta especie endémica de la Península Ibérica. Además, representa un aumento de alrededor del 95 % en comparación con los datos registrados entre 2021 y 2025.
Distribución geográfica
De acuerdo con los datos coordinados por la dirección general de Biodiversidad, Bosques y Diversificación del Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico (MITECO), la mayoría de los linces, un total de 2.269, fueron censados en España, mientras que los 394 restantes se localizaron en Portugal.
Este éxito en la conservación del lince ibérico es el resultado de décadas de esfuerzos conjuntos entre administraciones, organizaciones conservacionistas y la sociedad civil. La recuperación de la especie, que estuvo al borde de la extinción a principios del siglo XXI, es considerada un ejemplo mundial de conservación de la biodiversidad.
Factores clave en la recuperación
Entre las medidas que han contribuido a este incremento poblacional destacan los programas de cría en cautividad, la reintroducción en nuevas áreas, la mejora del hábitat y el aumento de la disponibilidad de su presa principal, el conejo de monte. Asimismo, la reducción de la mortalidad por atropellos y la colaboración con los propietarios de terrenos han sido fundamentales.
El lince ibérico es una especie emblemática de la fauna ibérica y su recuperación es un indicador de la salud de los ecosistemas mediterráneos. El reto ahora es consolidar estas poblaciones y garantizar su viabilidad a largo plazo frente a amenazas como el cambio climático, las enfermedades y la fragmentación del hábitat.



