Investigadores del Jardín Botánico de Bogotá José Celestino Mutis (JBB) han dado a conocer el descubrimiento de una nueva especie de planta para la ciencia, localizada en los afloramientos rocosos del Escudo Guayanés, específicamente en La Macarena (Meta) y la Serranía de La Lindosa (Guaviare). La especie ha sido denominada Peperomia daironii en honor al botánico Dairon Cárdenas, reconocido explorador de la flora amazónica y orinoquense.
Características de la nueva especie
Según la información proporcionada por el Jardín Botánico de Bogotá, esta nueva especie es una hierba geofítica de pequeño tamaño, capaz de resistir períodos de condiciones climáticas adversas. Durante las temporadas secas, sus hojas se marchitan y el tubérculo entra en un estado de reposo hasta que las lluvias reactivan su crecimiento. Además, presenta características rupícolas, ya que su tallo crece incrustado en las rocas.
Los investigadores hallaron la planta en el sotobosque de una zona conocida como Caño Cristal Selva, dentro de la Serranía de La Macarena, un entorno con cobertura boscosa y condiciones de sombra propicias para su desarrollo. Boris Villanueva, coordinador de Colecciones de Referencia del JBB, explicó que la especie pertenece al grupo Tildenia y constituye el primer registro de este conjunto dentro del género en Colombia. Destacó que toda la estructura del tallo permanece incrustada en la roca y que la planta completa, incluyendo su inflorescencia más larga, no supera los cinco centímetros de altura.
Homenaje a Dairon Cárdenas
El nombre Peperomia daironii rinde tributo a Dairon Cárdenas, conocido como 'El Negro', un explorador botánico que realizó numerosas colecciones y estudios sobre la flora de la Amazonía y la Orinoquía colombianas. Los investigadores señalaron que la distribución conocida de la especie es restringida y se encuentra por debajo de los 300 metros sobre el nivel del mar. Por esta razón, han propuesto su clasificación como En Peligro Crítico (CR), de acuerdo con los criterios de la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN).
Hallazgo y conservación
El descubrimiento fue posible gracias a un convenio con la agencia alemana de cooperación GIZ y su programa ProBosques II, según indicó Villanueva en un video divulgado por la entidad. También señaló que la especie es difícil de cultivar y que el Jardín Botánico logró mantener ejemplares bajo condiciones controladas tras varios esfuerzos. Este hallazgo resalta la importancia de la conservación de los afloramientos rocosos del Escudo Guayanés, un ecosistema único y amenazado.



