El próximo 21 de junio, Colombia definirá a su próximo presidente entre Iván Cepeda y Abelardo de la Espriella. Aunque la Amazonia representa el 42 % del territorio nacional continental y es parte de la selva tropical más extensa del planeta, este tema no ha sido protagónico en la campaña. Según Estefanía Ciro, investigadora del centro de pensamiento A la Orilla del Río, la Amazonia son muchas Amazonias: en seis departamentos completos y parte de otros cuatro, las dinámicas varían y funcionan con lógicas políticas distintas.
Resultados electorales del 31 de mayo
En el arco de deforestación (Meta, Caquetá y Guaviare), la mayoría votó por De la Espriella. En la Amazonia oriental (Vaupés, Guainía, Vichada, Putumayo, Amazonas, Cauca y Nariño), Cepeda obtuvo más votos. La deforestación es el tema central: en el último trimestre de 2025, la Amazonia concentró el 86 % de la pérdida de bosque en Colombia, unas 36.129 hectáreas, según el Ideam. Meta y Caquetá presentaron los mayores núcleos de deforestación.
Propuesta de Abelardo de la Espriella: control territorial
El programa de De la Espriella no menciona “Amazonia” ni “deforestación”, pero en su web vincula la deforestación a economías ilegales y fallas de control territorial. Propone recuperar la autoridad del Estado con inteligencia, judicialización, presencia integral y alternativas productivas legales. Apoya la minería legal de oro, cobre, plata y tierras raras, formalizando pequeños mineros y persiguiendo estructuras ilegales. Respaldará la Fuerza Pública, destrucción de economías ilícitas y erradicación de coca con fumigación aérea, erradicación manual, extinción de dominio y extradición.
Según la UNODC, en 2023 se identificaron 56.933 hectáreas de coca en la región Putumayo-Caquetá. Catalina Oviedo, de Cealdes, cree que el enfoque de De la Espriella es militarista. Advierte que la Operación Artemisa del gobierno Duque, con 22.000 agentes y más de 200 detenidos, persiguió al eslabón más débil (campesinos) y no a los financiadores, según Crisis Group. Rodrigo Botero, de la FCDS, señala que fortalecer militares no reduce delitos ambientales y a veces los incrementa, pues la deforestación requiere una visión integral.
Propuesta de Iván Cepeda: diálogo e inteligencia ambiental
El plan de Cepeda menciona la Amazonia y la deforestación. Propone reorientar la Fuerza Pública, especialmente la Infantería de Marina, para que los ríos dejen de ser carreteras del crimen. Busca presencia estatal con servicios y diálogo entre Fuerza Pública y movimientos sociales. Oviedo señala que su enfoque es más dialógico, pero tendrá el reto de definir límites con grupos armados como Comandos de Frontera, que tienen mesas de diálogo y se conectan con Perú, Ecuador y Brasil.
Cepeda propone una “inteligencia ambiental” para detectar en tiempo real deforestación, minería ilegal y contaminación hídrica. Botero considera que se necesita reacción en tiempo real y sostenibilidad, que depende de desarrollo económico e institucionalidad. Oviedo cree que un gobierno de Cepeda profundizaría programas como Conservar Paga, que ofreció incentivos a familias para frenar la deforestación. A finales de 2025, las familias cumplieron el 98 % de compromisos, pero hubo demoras en pagos. Oviedo pide diversificar estrategias y estabilizar cadenas productivas amazónicas (arazá, copoazú, camu camu) y transformar la ganadería hacia modelos sostenibles.
Carlos Devia, de la Javeriana, dice que ambos candidatos deben afinar sus propuestas: Cepeda debe incorporar desarrollos tecnológicos externos, y De la Espriella suavizar su discurso de producción extrema. Alejandra Laina, de WRI Colombia, enfatiza la necesidad de vincular comunidades con restauración y bioeconomía, y aplicar la ley contra economías ilegales.



