La prevención de la conducta suicida en Cundinamarca dio un paso significativo con la implementación de la estrategia "Semillas de Vida", un programa que formó a más de 6.500 actores territoriales como "guardianes de la vida" en los 17 municipios del departamento con mayor prevalencia de intentos y muertes por suicidio. La iniciativa fue anunciada por el gobernador Jorge Emilio Rey durante el foro departamental de salud mental "Empoderando mentes, transformando vidas", celebrado en Bogotá.
Una intervención humanitaria y territorial
El gobernador destacó que la estrategia representa una intervención humanitaria, integral y territorial para fortalecer la prevención del suicidio. Liderada por el Hospital Universitario La Samaritana, con la articulación de las secretarías de Salud y Educación, la iniciativa buscó desarrollar capacidades locales mediante la formación de diversos actores sociales y comunitarios. "Semillas de Vida fue una intervención humanitaria, integral y territorial que sentó las bases de la prevención de la conducta suicida mediante el desarrollo de capacidades y la formación de miles de actores municipales", afirmó Rey. "Aquí logramos juntar las voluntades y conocimientos de profesionales de la salud, trabajadores sociales, docentes, enfermeros, apoyos de los Equipos Básicos de Salud, personeros estudiantiles, vigías escolares, periodistas, padres de familia, líderes comunitarios y de gestión del riesgo como bomberos y Cruz Roja. Todos se incorporaron en esta cruzada por la vida para demostrar que en Cundinamarca nadie está solo".
Capacitación masiva en municipios priorizados
Un equipo de 40 profesionales especializados en salud mental se desplazó a diferentes territorios del departamento, realizando más de 240 capacitaciones, talleres y sesiones de intervención. Los municipios beneficiados fueron Funza, Facatativá, Madrid, Mosquera, Zipacón, San Juan de Rioseco, Guaduas, Villeta, La Vega, Girardot, Fusagasugá, La Mesa, Zipaquirá, Pacho, Ubaté, Simijaca y Soacha. Estas localidades concentran el 62 % de los intentos de suicidio registrados en Cundinamarca en los últimos cinco años. Las autoridades señalaron que el alcance de la estrategia se ha extendido progresivamente gracias al efecto multiplicador de las formaciones.
Cinco líneas estratégicas de acción
La intervención se desarrolló a través de cinco líneas estratégicas. La primera se enfocó en el fortalecimiento del talento humano en salud, certificando a más de 150 profesionales (médicos, psicólogos y enfermeros) mediante formación clínica mhGAP avalada por el Ministerio de Salud. Además, más de 727 profesionales y técnicos fueron certificados en Primeros Auxilios Psicológicos.
La segunda línea se centró en soluciones digitales y comunicación, capacitando a 58 periodistas y comunicadores regionales en el manejo responsable de información sobre salud mental y lenguaje seguro.
La prevención en el entorno educativo constituyó la tercera línea, logrando la tamización de riesgo en 4.076 niños y adolescentes. Se formaron 278 vigías estudiantiles, 431 docentes y orientadores, y más de 205 acudientes a través de la Escuela de Padres.
La cuarta línea estuvo orientada al fortalecimiento comunitario e interinstitucional, capacitando a 199 líderes comunitarios y actores de gestión del riesgo como guardianes de la vida, así como a 209 profesionales de Centros de Escucha y Zonas de Orientación Escolar.
La quinta línea se enfocó en la asistencia técnica para las rutas de atención, avanzando en la fase documental y asesorando a las redes municipales para la implementación de la Resolución 0347 de 2026 del Ministerio de Salud.
Voces de los protagonistas
El psiquiatra Luis Eduardo Correa, coordinador del proyecto, señaló: "Necesitamos que todos los líderes de nuestra sociedad desarrollen estas capacidades para identificar señales de riesgo y activar rutas de atención. La prevención comienza con conocimiento y empatía". Por su parte, Jorge Andrés López, gerente del Hospital Universitario La Samaritana, afirmó: "Debemos transformar el lenguaje y la manera en que abordamos la salud mental. Reducir el estigma es también salvar vidas".



