Doctor Olea: el plástico es una causa evitable de enfermedades tempranas
Doctor Olea: plástico es causa evitable de enfermedades

El plástico que envuelve nuestras vidas, omnipresente en hogares, alimentación, ropa y productos de cuidado personal, ha abierto la puerta de nuestro organismo a tóxicos que el doctor Nicolás Olea señala como una causa importante y “evitable” de enfermedades cada vez más tempranas.

La amenaza silenciosa del plástico

Nicolás Olea, catedrático de Radiología y Medicina Física de la Universidad de Granada y uno de los mayores expertos mundiales en epidemiología ambiental, advierte en entrevista con EFE de esta “amenaza silenciosa” que afecta a toda la población, incluso desde antes de nacer, debido al cambio del medio ambiente dominado por derivados del petróleo.

Argumenta que el aumento de cáncer en jóvenes, problemas de fertilidad, intolerancias alimentarias y trastornos como el déficit de atención no se debe a que estemos “mal hechos genéticamente”, sino a nuestra exposición a un medio ambiente químico distinto al de generaciones anteriores.

Banner ancho de Pickt — app de listas de compras colaborativas para Telegram

Una causa evitable

Según Olea, los disruptores endocrinos “contribuyen a esa enfermedad” aunque no sean la única causa, pero sí una “importante para ser estudiada” por los especialistas. El quid de la cuestión es que es una causa “evitable” si la sociedad toma conciencia del peligro. Él lleva más de cuatro décadas investigando el impacto de estos compuestos en la salud humana.

“Son sustancias químicas, contaminantes ambientales que, una vez dentro del organismo, modifican las hormonas y el mensaje que estas llevan por todo nuestro organismo para regular funciones vitales”, explica. Los define como “verdaderos 'jáquers' del mensaje hormonal”.

Exposición universal

Lo que antes era un problema gremial por uso de productos tóxicos en profesiones específicas, ahora es una amenaza global porque “la exposición es universal”. El ambiente interior de casa ha cambiado: el suelo de terrazo, paredes alicatadas, cortinas de lino y muebles de madera han sido reemplazados por materiales sintéticos derivados del plástico.

“Todo eso hace que el polvo interior de tu casa sea completamente distinto al de tu infancia, que eran pelos y ácaros. Ahora son madejas de fibra textil sintética y toda una química nueva que expone a quienes más tiempo están en casa: tus hijos y las mascotas”, apunta Olea.

Lentitud legislativa

Ante la pregunta de por qué no hay más protección normativa, Olea lamenta la lentitud del proceso legislativo. En ocasiones se han prohibido tóxicos 30 años después de presentarse la evidencia científica. “¿Cuánto déficit de atención, infertilidad, cáncer de mama o problemas sanitarios te habrías ahorrado siendo más preventivo, eficaz y honesto?”, se pregunta, reconociendo el “enorme disgusto” que conlleva este “callejón sin salida” para la sociedad.

Además, las leyes establecen niveles individuales de cada tóxico, sin considerar el “efecto cóctel combinado” de decenas de compuestos químicos que pueden sumar los diferentes productos, lo que provoca desconfianza hacia el sistema.

Cómo revertir la situación

Según Olea, vivimos el siglo de dos grandes amenazas: el nuevo medio químico derivado del petróleo y el nuevo medio físico de la radiación electromagnética no ionizante. Pero se puede revertir la situación cambiando el chip. “Sencillísimo: saca el plástico de tu cocina y recupera los táper de cristal, fiambreras metálicas y tabla de cortar de madera. Están en el mercado a precios idénticos”, afirma.

En el resto de la casa, “la clave es aspirar y ventilar, cambiar el aire”, elegir textil duradero y alargar la vida de las cosas. En el baño, buscar productos naturales en establecimientos de confianza en vez de usar aplicaciones que detectan disruptores endocrinos.

El futuro según Olea

Nicolás Olea no es optimista: “Va a ser difícil salir de esta, porque la tendencia es a cambiar todo”. Pero piensa que los jóvenes pueden tener la llave si se plantan para reprochar a sus antecesores que lo hayan consentido, emulando a Greta Thunberg y su “viejo canalla, cómo nos has metido en esto”.

Banner post-artículo de Pickt — app de listas de compras colaborativas con ilustración familiar