Valencia, 9 jun (EFE).- La huelga indefinida del profesorado no universitario de la enseñanza pública de la Comunitat Valenciana ha cumplido este martes 30 días desde su inicio. A continuación, se presentan las claves de esta movilización histórica.
Inicio y contexto de la huelga
El 11 de mayo, convocada por los sindicatos STEPV, CCOO, UGT y CSIF, con el respaldo de ANPE y el apoyo de las familias, comenzó la huelga indefinida de docentes para reclamar mejoras en la enseñanza pública. Esta medida se tomó tras avisos de un "otoño caliente", dos jornadas de huelga previas (el 11 de diciembre y el 31 de marzo) y la advertencia de que el curso podía "acabar en mayo", que no tuvieron efecto.
Una huelga histórica
Los sindicatos han calificado de "histórica" esta huelga indefinida en defensa de una educación pública que en la Comunitat Valenciana cuenta con 810.000 alumnos y 77.700 docentes. La protesta ha superado en días a la de 1988, con 22 días lectivos y un mes natural, y ha llenado masivamente las calles con manifestaciones para reclamar una educación pública, de calidad y en valenciano.
Apoyo sindical y divisiones
Desde finales de mayo, la huelga y las protestas las mantienen los sindicatos que representan al 70 % del profesorado: STEPV, CCOO y UGT. CSIF y ANPE se descolgaron tras firmar el 25 de mayo con la Conselleria un acuerdo de incremento salarial, el único que hasta ahora se ha rubricado.
Ocho puntos de demanda
Las demandas sindicales se han concentrado en ocho puntos para la negociación: reducción de las ratios, incremento de los salarios tras dos décadas de pérdida del poder adquisitivo, mejora de las infraestructuras, la inclusión, la Formación Profesional, la recuperación de las plantillas, el impulso de la enseñanza del valenciano y la simplificación de la burocracia.
Once mesas sectoriales y un acuerdo parcial
La Conselleria de Educación y los cinco sindicatos de docentes (STEPV, CCOO, UGT, ANPE y CSIF) han celebrado once mesas sectoriales. Hasta ahora, solo se ha firmado un acuerdo parcial por ANPE y CSIF, que representan el 30 % de los docentes, para un incremento progresivo de las retribuciones hasta llegar a 200 euros mensuales en 2028.
Negociaciones en curso
Las posturas en la mesa de negociación se han acercado en los apartados de la burocracia, las ratios y las infraestructuras tras el documento que Educación presentó el viernes, con 3.338 millones de euros en cuatro años. Las partes se han emplazado este jueves para firmar o no acuerdos.
Movilizaciones y símbolos
La huelga ha estado marcada por las "mareas verdes" que han tomado las calles. En 2013 se decidió cambiar el negro del duelo por el "verde esperanza", y los docentes llevan un mes ataviados con camisetas de ese color, a las que recientemente añaden corazones verdes de ganchillo confeccionados para la ocasión, junto a chalecos fluorescentes. La música ha sido muy importante, con la 'Manifas band' o 'Banda indefinida' que acompaña a todas las movilizaciones. También se han creado "cajas de resistencia" con donaciones para ayudar al profesorado ante la merma económica de tantos días sin trabajar. Otro símbolo es la acampada de un grupo de docentes en apoyo a la huelga que desde hace más de una semana ha tomado la céntrica plaza de la Virgen de València y pretende ser también indefinida.
Incidentes y controversias
La huelga se ha visto enturbiada por incidentes como el empujón que un policía dio por la espalda a una profesora jubilada durante una protesta el 31 de mayo, al que se le ha abierto expediente disciplinario y que investiga el Defensor del Pueblo. En Les Corts Valencianes, la acción de tres docentes en huelga al lanzar en un pleno desde la tribuna de invitados papeles que simulaban billetes de 200 euros con la cara del president de la Generalitat, Juanfran Pérez Llorca, y de la consellera de Educación podría acabar en sanción, si finalmente la Presidencia lo traslada a la Fiscalía tras haber pedido un informe jurídico. Asimismo, CSIF ha pedido a la Fiscalía que investigue lo que considera "intentos de coacción e intimidación" a sus delegados tras la mesa del 31 de mayo, pues señalan que no pudieron abandonar la Conselleria hasta la madrugada por la "presión e intimidación de manifestantes incitados por otras organizaciones sindicales".



