Joven de 19 años fue al dentista por dolor de muelas y le diagnosticaron leucemia
Joven de 19 años: dolor de muelas resultó ser leucemia

Ethan Harrison, un joven de 19 años residente en South Wingfield, Inglaterra, experimentó un dolor persistente en las muelas del juicio del lado derecho durante aproximadamente un mes. Convencido de que se trataba de una infección dental, acudió al odontólogo para una revisión. Sin embargo, lo que parecía un problema menor se convirtió en un diagnóstico que cambió su vida: leucemia mieloide aguda, un cáncer que afecta la sangre y la médula ósea.

De una consulta dental a un diagnóstico de cáncer

Durante la cita odontológica, el dentista notó un ganglio linfático inflamado en el cuello de Ethan y le recomendó visitar a su médico de cabecera para una evaluación más detallada. Siguiendo el consejo, el joven se realizó análisis de sangre que alertaron a los especialistas. Fue ingresado de urgencia en el Hospital Royal Chesterfield, donde los exámenes confirmaron la presencia de leucemia mieloide aguda, una enfermedad que progresa rápidamente y requiere tratamiento inmediato.

La madre de Ethan, Roxy Bond, relató que su hijo presentaba otros síntomas además del dolor dental, como dificultad para respirar, fiebre y un ganglio inflamado del tamaño de una pelota de golf que apareció durante unas vacaciones familiares en Chipre. “Nos llevaron de urgencia al hospital porque los médicos ya sospechaban que era leucemia”, explicó Bond.

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Un diagnóstico en el momento justo

Los médicos advirtieron a la familia que el tiempo era crucial. De no haber acudido al hospital cuando lo hizo, la enfermedad podría haber avanzado de forma irreversible. El ingreso hospitalario ocurrió apenas cuatro días después de la consulta dental que desencadenó las sospechas iniciales.

“Parecía una historia que oirías sobre otra persona, no sobre tu hijo”, afirmó Bond, quien describió el impacto emocional del diagnóstico en la familia.

Tratamiento y perspectivas de recuperación

Ethan comenzó un tratamiento de quimioterapia que consta de cuatro ciclos. El primero requiere una hospitalización de aproximadamente un mes, durante el cual recibe medicación dos veces al día. Según su madre, la recuperación total podría tomar alrededor de un año, dependiendo de la respuesta del organismo.

“Ethan podría tardar alrededor de un año en recuperarse por completo, y pasará más tiempo en el hospital que en casa durante ese período”, señaló Bond. La madre también destacó que su hijo, quien nunca había estado hospitalizado, ahora enfrenta biopsias de médula ósea, inserción de catéteres PICC y análisis de sangre constantes. “Lo único que dice es: ‘¡Qué fastidio!’. Somos una familia muy positiva y él se ha portado de maravilla. Estoy muy orgullosa de cómo lo está afrontando”, declaró.

El diagnóstico obligó a Ethan, quien trabajaba como operador de montacargas, a tomar una baja médica. Su madre, por su parte, aplazó el inicio de un nuevo empleo para acompañarlo durante el tratamiento. “Estaré allí día y noche. Vemos películas, coloreamos y nos mantenemos ocupados; siempre hay otro médico o enfermera con quien hablar”, comentó.

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