Los especialistas están muy inquietos por la manera en que los jóvenes están exponiéndose al sol y a las camas de bronceo. Un claro ejemplo es Makai Wallace, un joven de 19 años de South Jordan, Utah (Estados Unidos), quien, como muchos de su generación, se preocupa por sus amigos, su rutina de cuidado de la piel y por mantenerse saludable. También le encanta un buen momento viral en TikTok.
El video que encendió las alarmas
Pero lo que no esperaba era convertirse en el rostro de una tendencia preocupante. En octubre, publicó un video desde el interior de una cama de bronceado que acumuló más de 71.000 visualizaciones. Las reacciones no se hicieron esperar: numerosos comentarios de preocupación por parte de la comunidad médica y usuarios conscientes de los riesgos.
Riesgos del bronceado artificial
Las camas de bronceo emiten radiación ultravioleta (UV) que puede causar daños en la piel, envejecimiento prematuro y aumentar el riesgo de cáncer de piel, incluyendo el melanoma, uno de los tipos más agresivos. La Organización Mundial de la Salud clasifica las camas de bronceo como carcinógenas para los humanos.
La influencia de las redes sociales
El caso de Wallace no es aislado. En plataformas como TikTok, muchos jóvenes comparten contenido relacionado con el bronceado, a menudo sin considerar las consecuencias. Los expertos advierten que esta exposición voluntaria a los rayos UV, especialmente en edades tempranas, puede tener efectos acumulativos y graves a largo plazo.
Recomendaciones de los especialistas
Los dermatólogos recomiendan evitar por completo las camas de bronceo y optar por alternativas seguras como los autobronceadores. Además, insisten en la importancia de usar protector solar de amplio espectro, buscar sombra y evitar la exposición al sol en horas pico. La educación sobre los riesgos es clave para prevenir futuros casos de cáncer de piel.
Makai Wallace, por su parte, ha reflexionado sobre su video y espera que su experiencia sirva para crear conciencia entre sus seguidores. La viralidad de su contenido ha abierto un debate necesario sobre la presión social y las modas peligrosas en las redes.



