En el municipio de Soledad, Atlántico, dos menores de edad, de 3 y 7 años, se encuentran internados en la Unidad de Cuidados Intensivos (UCI) luego de haber ingerido un raticida que se encontraba en su vivienda, ubicada en el barrio Ciudad Cortissoz. El incidente se conoció a través del sistema de vigilancia epidemiológica, que reportó el ingreso de los niños a un centro asistencial local con síntomas de intoxicación por sustancias químicas.
Detalles del suceso
Según informó el secretario de Salud de Soledad, Edinson Barrera, los menores tuvieron acceso al producto químico porque era utilizado para el control de roedores dentro de su casa. Los padres, al tratar de eliminar una plaga de ratas, dejaron el raticida al alcance de los niños, quienes lo confundieron con un dulce y lo ingirieron. Afortunadamente, los padres reaccionaron rápidamente y llevaron a los menores a un servicio de salud, donde recibieron atención médica oportuna, incluyendo procedimientos de descontaminación y estabilización clínica.
Estado de salud actual
A pesar de la atención inicial, ambos niños fueron trasladados a otra institución hospitalaria para ingresar a la UCI, donde permanecen bajo monitoreo permanente. Los médicos han informado que los menores muestran una evolución favorable desde su ingreso, pero continúan en observación especializada para descartar complicaciones que podrían aparecer horas o incluso días después de la exposición al veneno. Las autoridades de salud han reiterado la importancia de las medidas básicas de prevención y el manejo adecuado de productos químicos en el hogar.
Recomendaciones de la Secretaría de Salud
La Secretaría de Salud de Soledad emitió una serie de recomendaciones para evitar este tipo de incidentes. Entre ellas se destacan: almacenar los productos químicos en espacios seguros y fuera del alcance de los niños, evitar reutilizar envases de comida o bebidas para guardar sustancias tóxicas, y recurrir a mecanismos de control de plagas que no impliquen el uso de venenos cuando haya menores en el hogar. Es fundamental recordar que el riesgo en la población infantil aumenta debido a la curiosidad propia de la edad y la falta de percepción del peligro.
Este caso pone en evidencia la necesidad de extremar precauciones con productos tóxicos en el hogar, especialmente cuando hay niños pequeños. Las autoridades locales continúan investigando el hecho y hacen un llamado a la comunidad para prevenir futuras intoxicaciones.



