Madrid, 9 jun (EFE).- Una encuesta de la Organización de Consumidores y Usuarios (OCU) sobre residencias advierte de la falta de personal y de atención psicológica y destaca como principales problemas la escasez de personal durante la noche y en festivos o fines de semana.
Resultados de la encuesta
Para la encuesta, la OCU ha preguntado a una muestra representativa de familiares cercanos al ingresado por su satisfacción con los servicios ofrecidos. Los resultados otorgan a las residencias privadas una valoración ligeramente superior (69 sobre 100), aunque sin mucha diferencia con las concertadas (67) y las públicas (65).
Principales problemas detectados
La escasez de personal durante la noche y en festivos o fines de semana figura como el principal problema. Según los familiares, esto se traduce en falta de atención sobre la salud del residente, falta de ayuda para asearse o comer, fallos de seguridad y conflictos personales entre los residentes.
La falta de ayuda psicológica es otro problema común: el 36 % de los mayores no dispone de un psicólogo ni siquiera una vez por semana. También preocupa el sobrecoste de los servicios extra (podólogo, fisioterapeuta, peluquería), que suponen otros 110 euros de media sobre la cuota mensual.
Costos mensuales
La cuota mensual de las residencias no es baja: unos 2.040 euros al mes para las privadas, casi el doble que para una pública (1.188 euros), pero no mucho más que las concertadas (1.689 euros). No obstante, las concertadas reciben financiación pública para algunas plazas y el residente solo paga un porcentaje de su pensión según sus ingresos, lo mismo que en las públicas.
Dificultades económicas de las familias
La mitad de los encuestados afirma que los ingresos regulares de los residentes no bastan para afrontar las cuotas y deben completarlas con ahorros o ayudas familiares. El precio condiciona la elección del centro, aunque también la proximidad al domicilio familiar, que es incluso más importante. La distancia media es de unos diez kilómetros, lo que, según la OCU, apunta a una escasez de plazas, al menos para entrar en una residencia pública, donde el tiempo medio de espera es de unos 225 días (más de siete meses), y 162 días para una concertada.
Esta situación obliga a las familias que no pueden afrontar el coste de una residencia privada a atender personalmente a sus mayores dependientes en casa durante todo el día.
Perfil del residente
El residente típico ingresa con 83 años por un problema de salud, principalmente discapacidad física (53 %), deterioro cognitivo leve (43 %), demencia (33 %), depresión (29 %) y alzhéimer (27 %). Los residentes que fallecieron en el centro lo hicieron casi cuatro años después de su ingreso.
Diferencias regionales
La encuesta revela diferencias regionales: las mejores notas se concentran en la Comunidad Valenciana, y las peores, en la Comunidad de Madrid.
Recomendaciones de la OCU
Ante estos datos, la OCU urge a las administraciones locales y autonómicas a incrementar la oferta de residencias, pero también a aumentar las inspecciones para garantizar la calidad del servicio, especialmente en las dos comunidades autónomas con peores resultados en satisfacción: Madrid y Cataluña, siete puntos por debajo de regiones como la Comunidad Valenciana, Andalucía y Galicia.



