Científicos de la Escuela de Medicina de la Universidad del Sur de California han emitido una alerta sobre los peligros asociados a los sabores y el diseño técnico de los vapeadores. Según su investigación, estos factores tienen un impacto más significativo en la genética que la frecuencia de consumo, pudiendo desencadenar enfermedades graves como el cáncer.
Hallazgos del estudio sobre vapeadores
El estudio, publicado en la revista Frontiers in Oncology, analizó a 35 usuarios de cigarrillos electrónicos, 24 fumadores y 24 no fumadores ni vapeadores, todos adultos jóvenes sanos. Los investigadores emplearon métodos estadísticos para ajustar las diferencias de edad y sexo en el análisis de la expresión genética.
Los resultados mostraron que las personas que vapean regularmente presentan una actividad alterada en 3.124 genes en comparación con quienes no fuman ni vapean. Aunque el 28,8% de estos cambios se relacionan con la frecuencia o cantidad de vapeo, un 66,6% está vinculado al tipo de sabor y al dispositivo utilizado.
Influencia de los sabores y dispositivos
Los investigadores encontraron que dos tercios de los cambios en la actividad génica podían explicarse por el sabor del vapeador y el tipo de dispositivo. Esto sugiere que la composición química de los productos y el diseño de los dispositivos juegan un papel fundamental en los efectos biológicos. Entre los vapeadores, aquellos que usaban sabores frutales o múltiples sabores, así como dispositivos recargables avanzados, mostraron mayores cambios en la expresión génica.
Enfermedades asociadas a los cambios genéticos
Los científicos realizaron un análisis bioinformático para identificar procesos moleculares y enfermedades vinculadas a los cambios en la expresión génica. El cáncer fue la enfermedad más asociada, seguida de trastornos endocrinos, enfermedades gastrointestinales y neurológicas.
Implicaciones para la regulación
Los investigadores esperan que sus datos ayuden a los organismos reguladores, como la Agencia Estadounidense de Alimentos y Medicamentos (FDA), a establecer normas más estrictas sobre los componentes tóxicos en los cigarrillos electrónicos. El estudio destaca que los dispositivos más recientes, conocidos como 'mods', pueden ofrecer niveles más altos de nicotina y contener aditivos potencialmente tóxicos diseñados para hacer la experiencia más suave y atractiva.
Los científicos subrayan la importancia de evaluar los productos con más detalle, prestando especial atención a los sabores y las características del dispositivo, dado que las consecuencias celulares ya son visibles y los peligros a largo plazo son significativos.



