Nueva York, 8 jun (EFE).- La gobernadora de Nueva Jersey, la demócrata Mikie Sherrill, reveló este lunes que finalmente obtuvo acceso al centro migratorio de Newark que ha sido foco de protestas contra el Servicio de Inmigración y Aduanas (ICE) de Estados Unidos, pero se le negó la posibilidad de conversar con los detenidos.
Recorrido controlado y restringido
“Tras semanas de obstáculos, finalmente se me permitió el acceso a Delaney Hall, pero lo que recibí fue un recorrido controlado, restringido y cuidadosamente maquillado. Eso es completamente inaceptable”, indicó la política en un comunicado en español. “Lo más alarmante de todo: no se me permitió reunirme ni hablar directamente con los detenidos, lo que continúa generando serias interrogantes sobre las verdaderas condiciones de la instalación y el trato que reciben quienes están recluidos allí”, agregó.
Protestas y huelga de hambre
Delaney Hall ha sido escenario de protestas en las últimas semanas tras una huelga de hambre iniciada por un grupo de los 300 inmigrantes detenidos, quienes denuncian condiciones inhumanas que el Departamento de Seguridad Nacional (DHS) niega. Este fin de semana se registraron nuevos enfrentamientos violentos entre manifestantes y agentes federales en los alrededores del centro, que dejaron al menos cinco detenidos, según informó la Policía a medios locales.
Exigencias de transparencia
Sherrill afirmó que continuará “luchando por transparencia total y rendición de cuentas por parte del ICE”, lo que incluye “garantizar el acceso completo del Departamento de Salud para inspeccionar” las instalaciones, tras una demanda de la Fiscalía general del estado. Según una portavoz de ICE citada por el medio Gothamist, la visita de la gobernadora comenzó alrededor de las 8 de la mañana y abarcó la biblioteca, la unidad médica, la cocina, la cafetería, el área de visitas y las unidades de alojamiento masculinas 2A y 2B.
Oposición a nuevos centros
Sherrill también expresó su rechazo a la construcción de nuevos centros de detención, exigió que los agentes del ICE trabajen sin máscaras y abogó por un trato digno a los detenidos, así como por el cierre “definitivo” de Delaney Hall. El alcalde Ras Baraka anunció el martes pasado que solicitaría a los tribunales el cierre del lugar, acusando a la empresa privada Geo Group, que gestiona el centro, de “infringir desde el principio las leyes municipales y estatales”.



