Madrid, 9 jun (EFE).- El Ministerio del Interior denegó en dos ocasiones el servicio de escolta a la exmilitante socialista Leire Díez tras constatar en ambas ocasiones que las supuestas amenazas vertidas hacia ella presentaban un riesgo "bajo" o "muy bajo", aunque sí que activó "un servicio de contravigilancia" durante alrededor de dos meses de 2025.
Primera solicitud de protección
Según han precisado fuentes del Ministerio del Interior, Díez solicitó protección el 5 de junio de 2025, después de una rueda de prensa en la que se produjo un enfrentamiento público con el comisionista Víctor de Aldama y tras la que interpuso una denuncia por amenazas. En aquel momento, apuntan las mencionadas fuentes, la valoración policial del riesgo que representaba Díez era "bajo" y su vulnerabilidad media, por lo que se rechazó ponerle los escoltas. No obstante, se activó "un servicio de contravigilancia" mientras permaneciese en Madrid, y que se levantó el 7 de agosto de ese mismo año "sin que se detectase nada relevante".
Segunda solicitud y negativa
Díez volvió a solicitar este servicio de contravigilancia en noviembre de 2025, después de denunciar "llamadas sospechosas", aunque la valoración policial del riesgo resultó "muy bajo", por lo que no se adoptaron medidas adicionales.
Protocolo del Ministerio
En el caso de Díez, el Ministerio actuó "siguiendo el mismo protocolo y las mismas pautas que se aplican ante solicitudes similares", según las fuentes, que recuerdan que los servicios de seguridad y protección a las personas están regulados por la Secretaría de Estado de Seguridad. Este martes, ante el pleno del Senado, el ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, ha negado a preguntas del PP que pusiese escolta a Leire Díez, entre gritos de dimisión por parte de los senadores populares.



