La Fiscalía estatal de Texas anunció este martes que ha abierto una investigación contra la FIFA tras recibir varias denuncias por la presunta venta engañosa de entradas para los partidos que se disputarán en Dallas y Houston, a pocos días del inicio del Mundial de fútbol.
Denuncias por ubicaciones incorrectas
Las autoridades indicaron en un comunicado que varios aficionados fueron "engañados" sobre la ubicación de los asientos que estaban comprando, en lo que podría suponer una violación de las leyes comerciales de Texas. En concreto, la fiscalía señala que en una de las denuncias recibidas, un aficionado pagó por entradas en la categoría uno, la más alta, con vistas 'premium' al campo, pero, después de la compra, la FIFA ajustó los mapas de asientos y movió su entrada a una zona de menor categoría.
La Fiscalía destacó que ha recibido varias quejas de consumidores que describen experiencias similares, en las que los compradores terminan con asientos con vistas menos deseables de las que se les habían comprado inicialmente.
Declaraciones del fiscal general
"Trabajaré para asegurarme de que la FIFA lleve a cabo prácticas comerciales éticas y honestas, de modo que los aficionados de Texas sean tratados con justicia", declaró el fiscal general Paxton. "El deporte tiene un poder único para unir a las personas, y la FIFA debe entender que los texanos se toman muy en serio tanto la competición como sus derechos como consumidores", valoró.
Investigaciones paralelas en otros estados
Estas pesquisas en Texas se suman a otras investigaciones similares en California y Nueva York por la venta de entradas para el Mundial. El fiscal general de California elevó denuncias de prácticas similares a las que se denuncian en Texas, y en Nueva York y Nueva Jersey, la Fiscalía estatal citó a la FIFA en relación con los elevados precios de las entradas.
El proceso de la FIFA para ponerle precio a las entradas del Mundial, sumado al coste elevado de los partidos y a la falta de transparencia sobre las ventas, ha generado críticas por parte de los fanáticos y fiscales estadounidenses. Las entradas para la final, que se jugará en el estadio MetLife de Nueva York, tienen un coste promedio de 11.790 dólares, según el portal SeatPick.com.



