La Transversal del Sisga permanecerá cerrada de manera total e indefinida en el sector conocido como Marrano Loco, ubicado entre los municipios de Santa María y San Luis de Gaceno, luego de un movimiento en masa de gran magnitud ocurrido durante la noche del 31 de mayo. La emergencia se registra en el PR 51+800 de la Ruta Nacional 5608, en jurisdicción de Santa María, Boyacá.
Labores de remoción y evaluación del terreno
La Agencia Nacional de Infraestructura (ANI) confirmó que el corredor seguirá sin paso mientras se evalúan las condiciones del terreno y avanzan las labores de remoción. La interrupción afecta uno de los corredores que conecta el centro del país con los Llanos Orientales, una ruta utilizada por viajeros, transporte de carga y actividades económicas de la región.
“La concesión Transversal del Sisga S.A.S. y la Interventoría del proyecto ya se encuentran adelantando actividades de atención de la emergencia mediante la disposición de personal técnico y operativo especializado”, señaló la ANI. En la zona ya opera maquinaria amarilla para retirar el material desprendido y despejar la calzada. Los trabajos incluyen la adecuación de áreas seguras para el personal y la evaluación permanente del talud afectado.
Condiciones climáticas complican la intervención
Las condiciones climáticas complican la intervención. La entidad advirtió que las lluvias continúan generando saturación e inestabilidad en el terreno, por lo que las actividades deben ejecutarse bajo protocolos estrictos y monitoreo constante. “Aún no se tiene fecha estimada de apertura”, informó la ANI en su reporte más reciente.
Rutas alternas y recomendaciones
Mientras se supera la emergencia, las autoridades recomendaron a los conductores tomar las rutas alternas Bogotá-Villavicencio y Yopal-Aguazul-Sogamoso-Bogotá. La entidad aseguró que mantiene presencia permanente en el lugar y seguimiento técnico continuo para avanzar hacia una reapertura segura cuando las condiciones geológicas y climáticas lo permitan.
Este cierre afecta significativamente la conectividad con los Llanos Orientales, una zona clave para el comercio y el turismo. La ANI continúa monitoreando la situación y proporcionará actualizaciones conforme se avance en las labores de remoción y estabilización del terreno.



