La Administración distrital de Cali presentó ante el Concejo de la ciudad un proyecto de acuerdo que busca la autorización de vigencias futuras ordinarias por un valor de $285.000 millones, con cargo al presupuesto de 2027. Esta iniciativa financiera tiene como propósito financiar la segunda fase del proceso de renovación de la flota del Masivo Integrado de Occidente (MIO), mediante la adquisición de 340 buses nuevos de propiedad pública.
Con este proyecto, las autoridades locales apuntan a fortalecer la capacidad operativa del sistema, disminuir los tiempos de espera de los usuarios y avanzar hacia un esquema de movilidad más sostenible en la capital del Valle del Cauca.
Detalles y composición de la nueva flota vehicular
La adquisición proyectada contempla la incorporación de dos tecnologías distintas de propulsión para avanzar en la sustitución de las unidades de transporte con mayor antigüedad dentro del sistema. Específicamente, el plan técnico estipula el ingreso de 274 autobuses equipados con motores diésel bajo la norma ambiental Euro VI y 66 vehículos totalmente eléctricos. Con esta combinación de tecnologías, el ente gestor busca disminuir el impacto ambiental mediante la reducción de emisiones contaminantes en el perímetro urbano, al tiempo que se optimizan los costos de operación y mantenimiento de la infraestructura móvil.
Avance en las metas del Plan Distrital de Desarrollo
Esta segunda etapa se integra a las acciones previas ejecutadas por Metro Cali, entidad que recientemente concretó una orden de compra para una primera flota pública compuesta por 45 buses, con una inversión de $45.000 millones. Al sumar ambas fases, la capital vallecaucana proyecta alcanzar un total de 385 buses bajo la modalidad de propiedad pública. Esta cifra representa un cumplimiento del 96,5% respecto a la meta global de 400 vehículos nuevos consignada en el Plan Distrital de Desarrollo 2024–2027, dentro de las líneas del programa de Movilidad Segura y Sostenible.
Operación y control estratégico del modelo de flota pública
Según lo establecido en la propuesta legal, los nuevos vehículos constituirán activos de propiedad de la ciudad y permanecerán bajo la administración y control directo de Metro Cali. No obstante, la ejecución diaria de la operación se coordinará de manera articulada con los concesionarios actuales del sistema de transporte. Dicha articulación se realizará bajo las condiciones contractuales y operativas vigentes, diseñadas para asegurar las labores de mantenimiento preventivo, el cuidado de los bienes públicos y la regularidad en la prestación del servicio a la ciudadanía. Las autoridades sectoriales señalaron que este esquema busca reducir de forma progresiva las cargas presupuestarias asociadas a la remuneración de los operadores privados.
Trámite en el Concejo y estrategia integral de transporte
El requerimiento presupuestal comenzó su trámite formal en el Concejo de Cali, corporación encargada de evaluar y discutir la viabilidad técnica y financiera del proyecto durante el actual periodo de sesiones ordinarias. Para los directivos de Metro Cali, la aprobación de estos recursos constituye un componente central dentro de una estrategia global que busca la recuperación del MIO. Este plan de reestructuración abarca no solo el componente de material rodante, sino también aspectos de reorganización de rutas, modernización tecnológica, adecuación de la infraestructura física e integración del transporte público colectivo de la ciudad.



