En Candelaria, Valle del Cauca, la crisis del sistema de salud se agrava por dos problemas concurrentes: las millonarias deudas que EPS intervenidas mantienen con el hospital local y los retrasos en la construcción de un nuevo centro asistencial, que aún espera el aval definitivo del Gobierno Nacional.
Deudas que afectan la operación
El Hospital de Candelaria ha denunciado dificultades financieras debido a la falta de giros oportunos por parte de Emssanar y Nueva EPS. Según la gerencia, ambas entidades adeudan más de 3.400 millones de pesos, lo que ha puesto presión sobre la operación de varios servicios. Alrededor de 150 profesionales de la salud han sufrido demoras de hasta dos meses en sus salarios.
El hospital atiende a un promedio de 35.000 personas, que resultarían afectadas si se suspende algún servicio. Además, los proveedores han suspendido la entrega de medicamentos e insumos por la deuda acumulada. El gerente pide un diálogo urgente con los interventores de estas EPS para lograr un acuerdo de pagos.
Nuevo hospital sin aval
La incertidumbre también rodea al nuevo hospital proyectado para el municipio. La iniciativa sigue detenida por falta de aval del Gobierno Nacional. Las autoridades locales consideran el proyecto prioritario para fortalecer la atención y responder al crecimiento demográfico de Candelaria, que supera los 115.000 habitantes.
La Gobernación del Valle, liderada por Dilian Francisca Toro, informó que el proyecto fue radicado hace un año ante el Ministerio de Salud. Aunque cuenta con estudios, diseños y recursos para su primera fase, aún no recibe la aprobación necesaria para iniciar obras. Toro señaló: "Hace un año radicamos este proyecto al Ministerio de Salud y aún no hemos obtenido una respuesta positiva. Tenemos los recursos para la primera fase, aprobados con un crédito por el concejo y la Asamblea departamental. Hacemos un llamado firme al Gobierno nacional para que otorgue la viabilidad".
Intervención de Emssanar
En el caso de Emssanar, una de las EPS señaladas, el Gobierno Nacional prorrogó por un año más la intervención forzosa administrativa debido a problemas financieros y operativos. La medida estará vigente hasta mayo de 2027.
La construcción del nuevo hospital es vital no solo por la mejora que representa, sino por la compleja situación del hospital local. Mientras tanto, la comunidad espera respuestas que garanticen el derecho a la salud.



