Carolina Poveda presenta la segunda entrega de su trilogía literaria
La escritora colombiana Carolina Poveda se prepara para el lanzamiento de 'La hija de dos mundos', la segunda novela de su ambiciosa trilogía literaria, que llegará a los lectores el próximo 28 de febrero. Esta fecha no es casualidad, pues coincide con un hecho histórico determinante que se entrelaza directamente con la trama de la obra, creando un puente entre ficción y realidad que caracteriza el proyecto narrativo de la autora.
Una autora independiente con raíces profundas
Nacida en Valledupar y criada desde los ocho años en Cartagena de Indias, Carolina Poveda ha encontrado en sus experiencias personales una fuente inagotable de inspiración narrativa. Casada con un militar y madre de dos hijos, vivió durante años en diversas zonas selváticas del país, experiencia que marcó profundamente su perspectiva creativa. Aunque antes de escribir su primera novela no había explorado extensamente la Amazonía, hoy afirma sentirse profundamente conectada con ese territorio y sus energías vitales.
"Éramos como Tarzán y Jane, porque andábamos de selva en selva", ha revelado la autora al referirse a los constantes traslados familiares durante esos años. Actualmente, Poveda confiesa que necesita regresar cada año a la selva para "recargarse" de esa energía especial que tanto influye en su proceso creativo.
De 'La historia de Helena' a 'La hija de dos mundos'
La primera entrega de la trilogía, 'La historia de Helena: la hija de sangre y selva', publicada hace dos años, narraba la historia de Helena, hija de un indígena uitoto que se convierte en oficial del Ejército colombiano. La trama abordaba temas sensibles como el reclutamiento de menores en el conflicto armado, incorporando elementos de la cosmovisión indígena amazónica, incluyendo la figura de un abuelo chamán con el poder simbólico de transmutarse en jaguar.
Aunque la obra incorporaba elementos ficticios, estaba inspirada en hechos reales y contextos históricos documentados. El libro logró circulación nacional e internacional, contando con apoyo institucional para su participación en la Feria Internacional del Libro de Guadalajara, uno de los eventos literarios más importantes del mundo hispanohablante. Además, su impacto trascendió lo literario cuando una fundación con sede en Boston contactó a la autora para desarrollar iniciativas sociales enfocadas en la entrega de kits educativos a comunidades indígenas del Amazonas, con apoyo logístico de la Armada Nacional y la Fuerza Aérea colombianas.
Una nueva novela que conecta Cartagena con la historia colonial
'La hija de dos mundos' amplía considerablemente el universo narrativo iniciado en la primera novela, trasladando la acción principal a Cartagena de Indias. La historia sigue la investigación de María Belén Martínez, estudiante de periodismo de la UDC, quien indaga sobre restos humanos hallados en el antiguo convento de San Francisco.
Según la investigación ficticia que desarrolla la trama, los restos —de más de 500 años de antigüedad— pertenecen a una mujer indígena enterrada bajo el altar principal, dentro de un sarcófago de madera de ébano africano. Este descubrimiento arqueológico despierta interrogantes profundos sobre la identidad de la mujer y su relevancia histórica dentro del contexto colonial cartagenero.
La trama se desarrolla durante la pandemia de COVID-19, específicamente a mediados de 2020, cuando la joven investigadora debe continuar su trabajo de manera virtual. Con el apoyo de un familiar vinculado al sector cultural de Cartagena, logra reconstruir pistas que la llevan a conectar el pasado colonial con regiones del sur del país. Es en este punto narrativo donde convergen las historias de Helena y María Belén, uniendo pasado y presente en una narrativa que resalta especialmente la fortaleza femenina a través de los siglos.
Un lanzamiento cargado de simbolismo histórico
La elección del 28 de febrero como fecha de lanzamiento evoca intencionalmente la muerte del navegante español Juan de la Cosa, ocurrida en 1510 en Turbaco durante enfrentamientos con indígenas yurbacos. Este contexto histórico forma parte integral del trasfondo narrativo de la novela y refuerza el diálogo constante entre ficción y memoria que caracteriza la obra de Poveda.
El lugar del evento también tiene un valor simbólico especial: se realizará en la Casa Bolívar, ubicada en el Centro Histórico de Cartagena, un escenario patrimonial entregado por el Ministerio de Cultura a la ciudad. Este espacio emblemático, lleno de historia y significado, servirá como marco perfecto para la presentación de una novela que explora precisamente las capas históricas de la ciudad.
Historia, identidad y memoria en la trilogía de Poveda
A lo largo de su trilogía, Carolina Poveda aborda episodios fundamentales de la historia colombiana desde perspectivas múltiples y frecuentemente marginadas: las comunidades indígenas uitoto, los complejos procesos coloniales en Cartagena y las migraciones forzadas de población afrodescendiente. Sus libros combinan investigación histórica rigurosa con elementos poéticos y fragmentos en lengua yoruba, aportando una profundidad cultural extraordinaria al relato.
En el prólogo de su obra, la autora advierte explícitamente al lector sobre la naturaleza híbrida de su narrativa: "Lo que aquí les entrego es la descripción de un mundo ficcional basado en la realidad, el cual plantea la posibilidad de que las cosas hubiesen sucedido así". Esta declaración de principios literarios define el proyecto ambicioso de Poveda, quien busca explorar aquellos espacios donde la memoria oficial y la imaginación literaria se encuentran y dialogan.
Desde su etapa escolar, Poveda mostró una clara inclinación por la escritura, participando activamente en concursos literarios y lecturas radiales. Aunque se casó a temprana edad, nunca abandonó su vocación literaria, cultivándola a través de los años hasta consolidar el proyecto narrativo que hoy presenta al público lector.
Con esta nueva entrega, la escritora reafirma su apuesta por contar la historia de Colombia desde la ficción literaria, explorando aquellos territorios narrativos donde los hechos documentados se encuentran con las posibilidades imaginativas, creando así un relato polifónico que enriquece nuestra comprensión del pasado nacional.