La Real Federación Española de Balonmano (RFEBM) rindió este domingo un emotivo homenaje al histórico Calpisa de Alicante en los prolegómenos de la final de la Copa del Rey, que enfrentó al Barça y al Bidasoa en el Centro de Tecnificación de Alicante.
El acto sirvió para reconocer una de las etapas más brillantes del balonmano español, protagonizada por el Calpisa, que posteriormente compitió bajo la denominación de Tecnisán. Este equipo dominó la competición nacional durante los años 70 y 80, dejando una huella imborrable en el deporte español.
Entre los 15 jugadores reconocidos estuvieron leyendas del balonmano como Nacho Novoa, Javier Cabanas, Juan Francisco Muñoz Melo, José Luis Soriano ‘Poli’, Mario Hernández y Juan Pedro De Miguel, este último ya fallecido. Todos ellos fueron parte fundamental de una generación que marcó una época.
El conjunto alicantino firmó un palmarés envidiable: cuatro Ligas, cinco Copas del Rey y una Recopa de Europa, además de dos subcampeonatos de Liga y uno de Copa. Estos logros consolidaron a Alicante como uno de los grandes focos del balonmano nacional en aquel periodo.
La ceremonia reunió a exjugadores, representantes institucionales y miembros de la federación en un ambiente de recuerdo y puesta en valor de aquella generación. El pabellón y los cuerpos técnicos de ambos equipos mostraron su admiración durante el homenaje.
Muy cerca del escenario del homenaje, a apenas un centenar de metros del Centro de Tecnificación, se encuentra el pabellón Pitiu Rochel, sede habitual del Horneo Alicante en competición liguera. Este recinto lleva el nombre del histórico jugador y posteriormente entrenador del Calpisa, figura emblemática de aquella época dorada del balonmano en la ciudad.



