París, 6 jun (EFE).- El tenista brasileño Luis Guto Miguel hizo historia este sábado al convertirse en el primer jugador de su país en conquistar el torneo júnior de Roland Garros, un logro que Brasil no alcanzaba en 59 años en un Grand Slam de esta categoría.
Una victoria contundente
Guto Miguel, de 17 años y cuarto en el ranking mundial júnior, era el primer cabeza de serie del torneo. En la final, disputada en la arcilla parisina, se impuso al estadounidense Michael Antonius con un marcador de 6-3 y 6-4, en un partido que dominó de principio a fin. Con este triunfo, se convierte en el cuarto brasileño en ganar un Grand Slam júnior, uniéndose a Thiago Fernandes (Abierto de Australia 2010), Thiago Seyboth Wild (Abierto de Estados Unidos 2018) y Joao Fonseca (Abierto de Estados Unidos 2023).
Inspiración en Fonseca
Tras el partido, el joven tenista confesó su admiración por Joao Fonseca, quien también triunfó en el US Open júnior. "Cuando era pequeño siempre veía los partidos de Djokovic, pero ahora soy un gran fan de Fonseca; es increíble lo que hace", declaró. Además, recordó la rica historia de Brasil en Roland Garros, donde Gustavo Kuerten ganó tres títulos (1997, 2000 y 2001). "Fonseca ha marcado esta semana. Yo aporto mi piedra al edificio para Brasil, que está viviendo un buen momento", añadió.
El camino hacia el éxito
Originario de Goiania, Guto Miguel se mudó a Brasilia a los 14 años para entrenar en la academia de Santos Dumont, bajo la supervisión del entrenador Kiki Grangeiro. Allí pulió su talento hasta llegar a la cima del tenis júnior. El brasileño destacó la importancia del apoyo del público: "Me gusta mucho jugar ante los fans, sobre todo en Brasil, que ante todo es un país de fútbol y están acostumbrados a animar".
Un momento dulce para el tenis brasileño
Este triunfo se suma a una racha positiva para el tenis de Brasil, que ha visto surgir nuevas promesas en los últimos años. Guto Miguel espera seguir los pasos de sus ídolos y consolidarse en el circuito profesional. Por ahora, su nombre ya está escrito en la historia de Roland Garros.



