Un análisis de las alineaciones de la final de la Champions League de la semana pasada reveló una clave importante sobre por qué Ecuador podría ser uno de los equipos más difíciles de superar en el próximo Mundial. Willian Pacho fue el pilar de la defensa del Paris Saint-Germain en su victoria en Budapest contra el Arsenal, decidida en la tanda de penales, mientras que Piero Hincapié completó los 120 minutos como lateral izquierdo.
Una defensa de élite
Ambos futbolistas compartirán la zaga ecuatoriana en el Mundial, en una defensa que también incluye al lateral del AC Milan Pervis Estupiñán y al central del Brujas Joel Ordóñez, un joven de 22 años pretendido por algunos de los clubes más importantes de Europa. Si a eso se suma Moisés Caicedo, del Chelsea y considerado por muchos el mejor mediocampista defensivo del mundo, no es difícil entender por qué Ecuador logró mantener su portería a cero en 13 de 18 partidos de la clasificación sudamericana para el Mundial.
Rendimiento en eliminatorias
Ecuador, que concedió solo cinco goles en la eliminatoria, terminó en segundo lugar, por detrás de la campeona del mundo Argentina y tres puestos por encima de Brasil, a pesar de una penalización de tres puntos por alinear a un jugador no elegible en la clasificación para 2022. El entrenador Sebastián Beccacece declaró hace semanas que, tras competir contra gigantes como Argentina o Brasil, el objetivo del equipo es realizar la mejor actuación mundialista de su historia.
Historial mundialista
Ecuador llegó a octavos de final en 2006, donde perdió 1-0 ante Inglaterra, pero no logró superar la fase de grupos en 2002, 2014 y 2022. Sin sus dos finalistas de la Champions League, Ecuador venció en un amistoso a Arabia Saudita 2-1 el fin de semana en Nueva Jersey, extendiendo su racha invicta desde la derrota ante Brasil en septiembre de 2024, el primer partido del argentino Beccacece como director técnico.
Debilidad ofensiva
El hecho de que ante Arabia Saudita haya conseguido su tercera victoria en doce partidos evidencia el punto débil de Ecuador: si bien es un equipo difícil de vencer, no es muy prolífico en ataque, con solo 14 goles en 18 partidos de clasificación. La solidez defensiva será clave para avanzar en el torneo, pero necesitarán mejorar su efectividad ofensiva para hacer historia.



