España aterriza en el Mundial 2026 como una de las selecciones más sólidas del planeta. La vigente campeona de Europa iniciará su recorrido en Norteamérica respaldada por una racha de 30 partidos consecutivos sin perder en el tiempo reglamentario, una generación joven que ya compite al máximo nivel y la convicción de que puede conquistar su segunda estrella mundialista. Todo ello convierte a La Roja en candidata al título.
La racha que convierte a España en favorita del Mundial 2026
Los números explican buena parte de la ilusión española. Desde la derrota 0-1 frente a Colombia en Wembley, el 22 de marzo de 2024, España acumula 23 victorias y siete empates. En ese periodo anotó 81 goles y recibió 27, cifras que reflejan la consistencia de un proyecto que ha logrado combinar resultados y rendimiento. La última prueba llegó antes del inicio del Mundial, cuando España cerró su preparación con una victoria 3-1 frente a Perú, un resultado que sirvió para confirmar el buen momento de una plantilla que ha sabido renovarse sin perder competitividad.
La evolución del equipo también se aprecia en la forma de jugar. Bajo el mando de Luis de la Fuente, España mantiene el control de balón que históricamente la caracterizó, pero incorporó una dosis mayor de verticalidad. La velocidad de sus extremos y la capacidad para acelerar las transiciones han transformado a La Roja en un equipo más impredecible y peligroso.
Lamine Yamal, Pedri y Rodri lideran la nueva era de La Roja
La gran historia de esta selección es el surgimiento de una generación llamada a marcar una época. A la cabeza aparece Lamine Yamal, quien con apenas 18 años llega señalado como uno de los futbolistas con más capacidad para desequilibrar en el torneo. Su desparpajo, irreverencia y capacidad para resolver situaciones complejas lo convierten en candidato a ser una de las grandes figuras del Mundial. A su lado aparece Nico Williams, otro de los jugadores que aporta velocidad y profundidad a un ataque que puede generar peligro desde múltiples frentes.
El cerebro del equipo sigue siendo Pedri, el mediocampista que se consolidó como pieza indispensable gracias a su visión de juego, su habilidad para filtrar pases y su capacidad para acelerar o pausar el ritmo según lo exija el partido. En la base de todo aparece Rodri, considerado el mejor volante central del mundo y ganador del Balón de Oro en 2024, quien será el encargado de administrar los tiempos del equipo. Su influencia resulta determinante tanto para iniciar las jugadas como para sostener la posesión cuando España necesita controlar los encuentros.
La nómina se complementa con futbolistas de enorme peso específico como Mikel Oyarzabal, Dani Olmo, Ferrán Torres y Martín Zubimendi, quienes aportan variantes a un plantel construido alrededor del concepto colectivo.
El reto de conquistar una segunda estrella mundialista
España compartirá el Grupo H junto a Uruguay, Arabia Saudita y Cabo Verde. El estreno será frente a los africanos en Atlanta, antes de medirse con Arabia Saudita y cerrar la fase inicial frente a Uruguay en Guadalajara. Sobre el papel, La Roja aparece como favorita para liderar la zona. Sin embargo, el verdadero examen llegará en las rondas eliminatorias, donde intentará confirmar que la generación encabezada por Yamal, Pedri y Rodri está preparada para asumir el legado de los campeones del pasado.
Las expectativas son elevadas porque los argumentos deportivos acompañan. España llega con una identidad definida, una estructura consolidada y futbolistas capaces de marcar diferencias en cualquier escenario. El equipo dirigido por De la Fuente llega además después de un ciclo exitoso que incluyó la conquista de la Eurocopa 2024 y una reciente final de la Liga de Naciones. Aunque Portugal terminó imponiéndose en la definición por penales tras un empate 2-2, el recorrido reafirmó la fortaleza de una selección que no pierde un partido dentro de los 90 minutos desde marzo de 2024.



