Los productores de arroz en Colombia transitan un 2026 marcado por la contracción de ingresos, el encarecimiento de insumos y una reducción significativa de las zonas de cultivo, particularmente en los Llanos Orientales. Según la Dirección de Investigaciones Económicas, Sectoriales y de Mercado de Grupo Cibest, los precios del arroz paddy cayeron un 17% en 2025 y continuaron su descenso en los primeros meses de 2026, mientras que los costos de fertilizantes y plaguicidas se mantienen en niveles elevados desde el choque alcista de 2022.
Caída de precios y aumento de costos
Durante 2024 y 2025, los precios mayoristas del arroz paddy registraron descensos de 1,7% y 17%, respectivamente. En igual período, el arroz blanco disminuyó 2,9% y 9,8%. La tendencia negativa se extendió al inicio de 2026: entre enero y abril, el arroz paddy promedió una reducción anual de 4,8%, mientras que el arroz blanco retrocedió 11,4%, profundizando el desequilibrio financiero para los cultivadores.
En paralelo, los costos de producción siguen al alza. El Índice de Precios al Productor de oferta interna para abonos y plaguicidas muestra incrementos sostenidos: tras un aumento de 29,8% en 2022, en 2025 subieron 6,5% y entre enero y abril de 2026 acumulan otro 3,7%. Esta combinación de menores ingresos y mayores gastos erosiona la rentabilidad del cultivo y condiciona las decisiones de siembra.
Señales de desaceleración en los Llanos
Meta y Casanare, que concentraron el 52% del área sembrada nacional en 2025, empiezan a mostrar signos de desaceleración. El Meta registró una corrección del 23,6% en el área sembrada durante 2025, mientras que Casanare reportó una caída del 0,9%, revirtiendo el crecimiento de años anteriores. El informe de Grupo Cibest advierte que la pérdida de rentabilidad afecta incluso a las zonas más competitivas, limitando la expansión del cultivo.
Incertidumbre climática y presión externa
La incertidumbre se agrava con la previsión de una rápida transición hacia el fenómeno de El Niño, con probabilidades de consolidación entre 82% y 98% para el resto del año, según los modelos de la NOAA. Aunque el análisis señala que los factores de mercado han ganado relevancia frente a los climáticos, el riesgo meteorológico añade presión a los productores.
Además, las importaciones desde Ecuador crecieron significativamente en los primeros meses de 2026, impulsadas por una caída del 19% en los precios internos del arroz ecuatoriano durante 2025 y otro 23% entre enero y abril de 2026. Ecuador se consolida así como el principal origen de las importaciones de arroz a Colombia.
El sector también se acerca a un escenario de libre competencia con Estados Unidos, conforme avanza el cronograma de eliminación de aranceles del TLC, que culminará en 2030. Esto exige mayores niveles de productividad y eficiencia para la cadena nacional.
Perspectivas para 2026
Frente a este panorama, el informe prevé una dinámica de siembra cautelosa durante 2026. La combinación de precios bajos, costos altos, incertidumbre comercial y riesgos climáticos lleva a los productores a moderar la expansión del cultivo. Aunque la industria arrocera ha fortalecido sus capacidades productivas e industriales, la cercanía del desmonte de medidas de protección obliga a acelerar los procesos de competitividad para enfrentar un entorno cada vez más exigente.



