Mientras el termómetro supera los 41 grados Celsius en Valledupar, los cortes de energía se prolongan hasta 12 horas diarias, ya sea por mantenimiento o para aliviar la carga del sistema. Esta situación tiene en vilo a los usuarios, especialmente a aquellos que dependen de equipos eléctricos para sobrevivir.
Paciente en estado crítico
Yolanda del Valle, de 73 años, padece alzheimer, está postrada en cama, requiere alimentación por sonda y necesita estar conectada a un equipo de oxígeno las 24 horas del día. Cuando no hay electricidad, su familia debe recurrir a una bala de oxígeno, pero la EPS solo la recarga cada tres meses. Debido a los frecuentes apagones, temen que el oxígeno se agote antes de tiempo.
“Cuando los cortes son muy recurrentes, la bala de oxígeno no alcanza, porque a mí nada más me entregan una bala cada tres o cuatro meses. Por eso para mí eso es un dolor de cabeza, cada vez que se va la luz. A veces se han cumplido 12 horas y nada que han restablecido el servicio”, relató su hija, Denisfer Romani.
Recibos más costosos
La ciudadanía también expresa su malestar porque, a pesar de soportar largas horas sin servicio eléctrico, la factura de mayo llegó más cara. Usuarios de estrato 2 afirman que les están cobrando más de 300.000 pesos por el servicio del mes pasado, incluso cuando muchas veces no pueden encender ni un ventilador.
“Cómo es posible que yo venía pagando un recibo de 170.000 pesos y últimamente se me ha incrementado, tanto así, que este último me llegó de 328.000 pesos, pero se nos va la luz toda la noche. Se supone que si nos están suspendiendo la luz siete u ocho horas diarias, el recibo debería bajarnos”, cuestionó un habitante del barrio 7 de agosto de Valledupar.
Explicaciones de Afinia
La empresa Afinia señala que el consumo en mayo aumentó un 10%, lo que explica las tarifas elevadas, ya que durante las horas con servicio hay un mayor uso de aires acondicionados y equipos de refrigeración debido al intenso calor.
El gerente de Afinia, Ricardo Arango, sostuvo que las altas temperaturas han provocado un consumo de energía sin precedentes y que la empresa realiza esfuerzos para atender el crecimiento de la demanda. Sin embargo, los bloqueos y problemas de inseguridad han impedido avanzar en las obras necesarias para modernizar la infraestructura eléctrica y garantizar un mejor servicio.
“El sistema eléctrico del Cesar está enfrentando una presión sin precedentes por las altas temperaturas que han incrementado significativamente el consumo de energía en toda la región”, afirmó. “Es importante destacar que existen sectores y municipios donde la modernización y ampliación de las redes eléctricas no ha podido avanzar al ritmo que el territorio requiere, debido a dificultades sociales de orden público, bloqueo, resistencia al ingreso de cuadrillas para ejecutar obras y presencia de actores ilegales”, agregó.
Afinia indica que a la fecha ha invertido cerca de 475.000 millones de pesos en la modernización y fortalecimiento del sistema eléctrico del Cesar, a pesar de que en este departamento el recaudo es apenas del 60% y las pérdidas de energía alcanzan el 40%.



