La liquidez del Gobierno de Gustavo Petro experimentó una recuperación en mayo, aunque a costa de un mayor endeudamiento y tasas de interés históricamente altas, según un análisis del centro de pensamiento Anif. El saldo de la caja gubernamental se disparó hasta los 18,39 billones de pesos en el quinto mes del año, impulsado por una subasta interna de deuda realizada por el Ejecutivo el pasado 13 de mayo.
Contexto de liquidez históricamente baja
Anif señaló que durante los primeros cuatro meses de 2026, la caja del Gobierno se mantuvo por debajo del promedio histórico de la última década. En febrero, el saldo fue de apenas 6,6 billones de pesos, un 68 por ciento menos que el promedio histórico, mientras que en marzo cerró en 7,3 billones de pesos. En esos momentos, la caja apenas alcanzaba para cubrir cinco días de pagos de funcionamiento y servicio de la deuda.
Subasta de TES récord
El repunte en mayo se debió a la subasta de deuda interna más grande en la historia del país, en la que el Gobierno colocó 6 billones de pesos en TES, con tasas de hasta 14,79 por ciento para el título a 2030, niveles no vistos en años. Esta operación permitió elevar el saldo a 18,39 billones de pesos, aunque aún lejos del promedio histórico de 24,85 billones.
Según Anif, “el rebote de la caja en mayo representa la manera en que el Gobierno está tomando medidas urgentes ante su faltante de liquidez, es decir, con deuda récord y a un costo significativo”. Los expertos advierten que esta estrategia genera una carga creciente por el servicio de la deuda y presiona al alza las tasas de interés, lo que encarece el crédito para el resto de la economía.
Impacto en la economía
La situación se enmarca en un contexto de elevada deuda, déficits fiscales persistentes y menor confianza de los mercados tras la rebaja de la calificación soberana. La mejora de liquidez, financiada con mayor endeudamiento y a tasas elevadas, podría tener efectos adversos sobre la inversión y el crecimiento económico.
Anif concluyó que, aunque la caja se recuperó temporalmente, el costo de esta medida es alto y podría exacerbar los problemas fiscales del país a largo plazo.



