El mercado laboral colombiano comienza a mostrar signos de agotamiento después de varios meses de recuperación, según advierte Bancolombia al analizar los resultados de empleo de abril. La tasa de desempleo nacional se ubicó en 8,8%, sin cambios frente al mismo mes de 2025, lo que para la entidad financiera marca un "punto de inflexión" y anticipa que el elevado incremento del salario mínimo continuará limitando la creación de nóminas privadas durante los próximos meses.
Estabilidad aparente esconde desaceleración
Aunque el dato de desempleo se mantuvo estable, detrás de esa aparente fortaleza comenzaron a surgir señales de desaceleración. Bancolombia explicó que el resultado fue consecuencia de un aumento simultáneo del empleo y de la participación laboral, fenómeno que impidió que la tasa siguiera descendiendo. En otras palabras, más personas ingresaron al mercado laboral al mismo tiempo que aumentó la ocupación, generando un equilibrio que terminó reflejándose en un indicador prácticamente inalterado.
La entidad considera que este comportamiento debe interpretarse con cautela. Desde la serie ajustada por estacionalidad, la tasa de desempleo nacional aumentó a 8,7% frente al 8,4% registrado en marzo, mientras que en las 13 principales áreas metropolitanas se observó un leve incremento de 0,06 puntos porcentuales respecto a abril del año anterior. Estos resultados llevaron a la entidad a mantener su proyección de una tasa de desempleo urbana de 9% para 2026.
Mercado laboral muestra señales de estancamiento
El análisis de Bancolombia sostiene que abril representó un punto de inflexión para el mercado laboral. Aunque la economía continúa generando empleo, la velocidad de creación ya no exhibe la misma fortaleza observada en años recientes y comienza a alinearse con un entorno de crecimiento económico más moderado. La creación de empleo registró un avance de 3%, una cifra superior al crecimiento económico esperado para el mismo período. De hecho, el NowCast de Bancolombia prevé que la actividad económica avanzó 2,3% durante el trimestre móvil terminado en abril.
Sin embargo, la entidad señala que el país enfrenta una pérdida gradual de dinamismo productivo debido a cambios de tendencia en algunos sectores económicos y a la persistencia de factores de incertidumbre tanto externos como internos. En ese contexto, la evolución del mercado laboral empieza a reflejar las limitaciones propias de una economía que crece a un ritmo menor que el observado durante los años posteriores a la pandemia.
A pesar de ello, algunos indicadores continúan mostrando avances relevantes. La informalidad se redujo hasta 54,2% en abril, frente al 56,8% registrado un año atrás. Este comportamiento confirma una mayor contribución del empleo formal al crecimiento de la ocupación, aunque no elimina los desafíos estructurales que enfrenta el mercado laboral colombiano.
Anif alerta por compresión salarial tras aumento del salario mínimo
Las preocupaciones sobre la sostenibilidad de la generación de empleo coinciden con los hallazgos presentados por Anif en su más reciente Informe Trimestral del Mercado Laboral. El centro de estudios analizó los efectos del incremento de 23% del salario mínimo en 2026 y encontró evidencias de una creciente concentración de trabajadores alrededor del piso salarial legal.
Según el informe, el número de asalariados formales que devengan exactamente un salario mínimo pasó de 3,3 millones de personas en el primer trimestre de 2025 a 3,6 millones en el mismo período de 2026. El aumento cercano a 300.000 trabajadores no estaría explicado por una expansión generalizada del empleo formal, sino por un proceso de aglomeración salarial.
Anif encontró que los segmentos de trabajadores que anteriormente recibían ingresos ligeramente superiores al mínimo redujeron significativamente su participación. Los rangos comprendidos entre 1,1 y 1,3 salarios mínimos registraron descensos notorios, lo que sugiere que buena parte de esos ingresos fueron absorbidos por el nuevo piso legal sin que se produjeran ajustes equivalentes en el resto de la escala salarial.
Para el centro de estudios, este comportamiento refleja las dificultades que enfrentan las empresas para trasladar un incremento de esa magnitud a toda la estructura de remuneraciones. Factores como los niveles de productividad, los márgenes operativos y las condiciones macroeconómicas limitan la capacidad de ajustar los salarios por encima del mínimo en una proporción similar.
El informe advierte que este fenómeno tiene implicaciones sobre la dinámica del mercado laboral. Entre ellas menciona la reducción de incentivos para la acumulación de capital humano, una menor diferenciación salarial para trabajadores calificados y limitaciones para la movilidad ascendente dentro del empleo formal.
Vacantes y contrataciones se concentran en el salario mínimo
Los hallazgos de Anif también se extienden al comportamiento de las vacantes y las nuevas contrataciones. Utilizando información del Sistema Integral del Servicio Público de Empleo, el centro de estudios identificó una creciente concentración de ofertas laborales que pagan exactamente un salario mínimo en sectores intensivos en mano de obra.
Agricultura, comercio, industria, actividades artísticas y actividades profesionales muestran un aumento sostenido en la proporción de vacantes ubicadas en el piso salarial legal. Paralelamente, se registra una disminución de las oportunidades laborales que ofrecen remuneraciones superiores al mínimo, especialmente en sectores como industria y actividades artísticas.
La tendencia también aparece en las colocaciones efectivas de empleo. De acuerdo con el informe, la proporción de trabajadores vinculados a empleos con ingresos superiores a un salario mínimo cayó de 18,1% en 2024 a 16,5% en 2025 y posteriormente a 10% en 2026. El deterioro observado entre 2025 y 2026 fue cuatro veces superior al registrado durante el año anterior.
Brecha entre formalidad e informalidad se amplía
La situación resulta aún más compleja en el segmento informal. Anif encontró que aumentó el número de trabajadores independientes con ingresos inferiores al salario mínimo, particularmente en los tramos más bajos de la distribución salarial. Al mismo tiempo, disminuyó la cantidad de informales que alcanzan ingresos equivalentes o superiores al mínimo legal.
Según el centro de estudios, este comportamiento refleja una ampliación de la brecha entre formalidad e informalidad. Mientras el salario mínimo continúa creciendo por encima de la productividad y la inflación, una parte importante de los trabajadores informales queda cada vez más distante de los niveles de ingreso requeridos para acceder a la formalidad y a los mecanismos de protección social asociados al empleo formal.
En conjunto, los resultados de Bancolombia y Anif muestran un mercado laboral que aún conserva capacidad para generar empleo, pero que enfrenta crecientes desafíos en materia de contratación privada, calidad salarial y sostenibilidad. La estabilidad reciente del desempleo, la concentración de trabajadores en torno al salario mínimo y el deterioro de las vacantes mejor remuneradas sugieren que la evolución del empleo durante la segunda mitad del año dependerá en buena medida de la capacidad de la economía para recuperar dinamismo sin afectar los costos laborales que enfrentan las empresas.



