Cerrejón anunció el reinicio de sus operaciones mineras, férreas y portuarias en el departamento de La Guajira, luego de verse obligada a declarar el estado de fuerza mayor el lunes 1 de junio debido a la insuficiencia de insumos esenciales para su funcionamiento. La parálisis total de las actividades de esta minera de carbón fue la consecuencia directa de una persistente protesta que se inició el pasado 23 de mayo sobre su línea férrea. Dicha obstrucción cortó por completo el suministro de bienes vitales para la compañía, incluyendo el combustible para la maquinaria, el transporte de mineral hacia los buques y las labores productivas en los frentes de extracción.
Levantamiento de la fuerza mayor
Sin embargo, la medida de fuerza mayor se levantó oficialmente este martes 2 de junio de 2026, a las 6:00 de la tarde, tras superarse el desabastecimiento crítico provocado por los diez días de parálisis. De acuerdo con el cronograma establecido por la administración, el retorno pleno de las actividades operativas se materializará formalmente a partir del primer turno de la mañana del miércoles 3 de junio.
Seguridad y plan de reapertura
La compañía enfatizó que la seguridad se mantiene como su principal directriz corporativa, razón por la cual cada etapa de la reactivación se desarrollará garantizando las condiciones necesarias para proteger a las personas, el medio ambiente y la infraestructura. El plan de reapertura se puso en marcha inmediatamente después de que se despejara la vía férrea, lo que permitió comenzar el reabastecimiento de los inventarios que dan soporte al complejo minero.
Diálogo y bloqueos
A través de un pronunciamiento oficial, Cerrejón reiteró su convicción de que el diálogo institucional constituye la herramienta más idónea para la resolución de conflictos y la construcción de soluciones conjuntas. En lo que va de este año, la multinacional ha tenido que enfrentar cerca de 80 bloqueos que han golpeado estructuralmente su operación, ensañándose especialmente contra el transporte ferroviario. La reactivación completa de las operaciones representa un alivio para la economía de la región, que depende en gran medida de la actividad minera.



