El presidente de Ecuador, Daniel Noboa, sorprendió el viernes 29 de mayo al anunciar la derogación del arancel del 100% para los productos de origen colombiano, medida que entrará en vigor a partir de hoy. El Gobierno colombiano actuó con reciprocidad y confirmó que seguirá el mismo camino, aunque a través de la Cancillería cuestionó a Noboa por situar la decisión en el marco de las elecciones presidenciales.
Reacción de la Cancillería colombiana
El Ministerio de Relaciones Exteriores de Colombia aseguró que el fin de los aranceles obedeció a la resolución de la Secretaría General de la Comunidad Andina (CAN) y no a la “buena voluntad política” del presidente ecuatoriano. “Atribuir una decisión de esta naturaleza, que responde a compromisos internacionales previamente asumidos, a dinámicas o coyunturas de carácter electoral, desdibuja su fundamento jurídico e institucional y puede generar interpretaciones que afectan la confianza de los sectores productivos y el adecuado desarrollo de las relaciones entre los dos Estados”, resaltó la Cancillería.
Impacto en el comercio bilateral
El fin de la hostilidad arancelaria da oxígeno al tejido empresarial, ya que se trata de una relación de alto intercambio de materias primas. Desde que Ecuador impuso las medidas impositivas, sectores como el farmacéutico advirtieron que sus productos serían algunos de los más impactados. El comercio exterior entre los dos países movió más de US$2.700 millones solo en 2025, con importaciones desde Ecuador por US$857,9 millones y exportaciones colombianas que superaron US$1.800 millones.
Productos colombianos más beneficiados
Con el arancel del 0%, llega un alivio para los sectores que más venden desde Colombia a Ecuador. Según el Dane, los productos químicos lideraron los envíos con corte a 2025, con US$484,1 millones despachados, y serían los que más se abaratarían con la eliminación de este impuesto. El top cinco de lo que más envía Colombia a Ecuador lo complementan alimentos, bebidas y tabaco (US$258,2 millones); combustibles (US$173,9 millones); vehículos (US$136,7 millones) y materias plásticas (US$118,0 millones).
Productos ecuatorianos que ingresan a Colombia
Del lado ecuatoriano, la entrada de mercancía la encabeza el aceite de palma, con US$102,1 millones en despachos. Luego se ubican: crustáceos congelados (US$75,8 millones); pescado preparado o en conserva, caviar y sucedáneos (US$164,4 millones) y café sin tostar, descafeinado o no (US$8,3 millones).
Balanza comercial y reacciones gremiales
Con base en esas cifras, la balanza comercial es superavitaria para Colombia. Durante el periodo en el que rigió el arancel recíproco, gremios privados alertaron que las empresas ubicadas en el suroccidente estaban absorbiendo el choque en mayor medida. Natalia Gutiérrez, presidente del Consejo Gremial, enfatizó que “Ecuador es un aliado clave; en 2025 Colombia exportó más de US$1.600 millones y de ese intercambio dependen miles de empleos. Además, en momentos críticos, Colombia aportó hasta el 12% del consumo eléctrico de Ecuador. Somos aliados estratégicos y el comercio es de doble vía”.
Bruce Mac Master, presidente de la Andi, coincidió en los potenciales efectos adversos de la guerra comercial y advirtió que la incertidumbre amenazaba la competitividad empresarial y reducía las oportunidades en regiones altamente vinculadas al mercado ecuatoriano. Desde su óptica, el incremento arancelario respondía más a desacuerdos políticos que a razones técnicas o comerciales. El presidente Noboa justificó la medida al exponer que Petro no mostraba compromiso con el orden público y la seguridad en las fronteras.
Críticas de empresarios
Empresarios y agremiaciones cuestionaron a los mandatarios porque las diferencias entre ellos se terminaron trasladando al sector productivo. Según Mac Master, regiones como el Valle del Cauca, el Cauca y zonas industriales como Santander de Quilichao se llevaron la peor parte del impacto, y varias compañías reportaron caídas de hasta el 50% en sus ventas hacia Ecuador.



