Fedearroz emite recomendaciones ante riesgos climáticos de El Niño
Fedearroz recomienda prepararse para El Niño en 2026

La Federación Nacional de Arroceros (Fedearroz), a través del Fondo Nacional del Arroz, ha dado a conocer una serie de recomendaciones dirigidas a los productores de arroz para mitigar los posibles impactos del fenómeno de El Niño durante el año 2026. El informe técnico advierte sobre los riesgos asociados a temperaturas más altas y lluvias irregulares, e insta a los agricultores a reforzar la planificación y el manejo agronómico de sus cultivos.

Riesgos climáticos y su impacto en el cultivo de arroz

Según el documento, aunque existe incertidumbre sobre la intensidad exacta del fenómeno, las condiciones actuales indican un aumento del riesgo productivo debido a una posible disminución de las precipitaciones, incremento de las temperaturas y distribución irregular de las lluvias. Estos factores pueden afectar etapas clave del cultivo como la siembra, la disponibilidad de agua, la fertilización, el establecimiento y el estado sanitario.

El estudio señala que el aumento de las temperaturas máximas incrementa la evapotranspiración y acelera el desarrollo de las plantas, mientras que las temperaturas mínimas elevadas pueden alterar procesos fisiológicos importantes. En el caso del arroz, las altas temperaturas durante las fases reproductivas pueden comprometer la fertilidad de las espiguillas y el llenado del grano, lo que podría reducir los rendimientos y afectar la calidad de la cosecha.

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Recomendaciones para los productores

Fedearroz enfatiza que los riesgos no son uniformes para todas las regiones ni sistemas productivos. “No enfrentan el mismo riesgo los sistemas de secado que los de riego, ni responden de igual manera las distintas zonas arroceras del país”, indica el informe. Como respuesta, se formularon 11 recomendaciones clave:

  • Evaluar la viabilidad productiva de los lotes antes de la siembra.
  • Contar con acompañamiento técnico de un ingeniero agrónomo.
  • Ajustar las fechas de siembra según las condiciones climáticas.
  • Seleccionar variedades adaptadas a las condiciones ambientales de cada región.
  • Mejorar la adecuación de los suelos para conservar la humedad.
  • Optimizar el manejo del agua, priorizando sistemas de riego eficientes.
  • Ajustar los programas de fertilización con base en análisis técnicos.
  • Fortalecer el control de malezas para reducir la competencia por recursos.
  • Reforzar el monitoreo fitosanitario para detectar plagas y enfermedades.
  • Apoyar las labores agronómicas en pronósticos meteorológicos de corto plazo.
  • Realizar un seguimiento permanente al desarrollo del cultivo, especialmente en la maduración.

Importancia del monitoreo continuo

El documento destaca que, en campañas más cálidas, el monitoreo del punto de cosecha cobra especial relevancia para proteger el rendimiento, la calidad molinera y la eficiencia operativa. Además, se recomienda a los productores mantenerse informados a través de los canales oficiales de Fedearroz y del Ideam para anticipar cambios climáticos.

Estas medidas buscan fortalecer la capacidad de adaptación del sector arrocero frente a un fenómeno que, según los pronósticos, podría intensificarse en el segundo semestre de 2026. La preparación oportuna es clave para minimizar pérdidas y garantizar la seguridad alimentaria del país.

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