GEB prevé importar GNL de Argentina desde 2027 y explica por qué no invierte aún
GEB prevé importar GNL de Argentina desde 2027 y explica por qué no invierte aún

La relación energética entre Colombia y Argentina podría entrar en una nueva fase a partir de 2027, según lo expresó Juan Ricardo Ortega López, director ejecutivo del Grupo Energía Bogotá (GEB), en una entrevista con Bloomberg Línea. Ortega afirmó que el mercado colombiano se perfila como comprador de gas natural licuado (GNL) proveniente de Argentina, una vez que inicien las exportaciones desde Vaca Muerta, uno de los mayores reservorios de hidrocarburos no convencionales del mundo.

Colombia necesitará importar gas durante varios años

En la entrevista, Ortega explicó que la producción argentina destinada a los mercados internacionales tendrá espacio para crecer en un contexto de cambios en la dinámica energética global y una creciente demanda regional. Colombia, debido a la pérdida gradual de su capacidad de autoabastecimiento, requerirá importar volúmenes significativos de gas durante varios años.

“Todo ese mercado de GNL va a ser un mercado muy dinámico en los próximos años y, con lo que ha pasado en Medio Oriente, Argentina va a tener con seguridad un potencial inmenso”, aseguró Ortega.

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El directivo calculó que Colombia podría llegar a importar al menos 400 millones de pies cúbicos diarios de GNL desde Argentina, cifra que equivaldría a la llegada constante de dos embarcaciones cargadas con este combustible. Esta previsión responde a un escenario donde Colombia deberá recurrir al mercado internacional para cubrir parte de sus necesidades energéticas, situación que podría extenderse aproximadamente ocho años, periodo en el que la demanda interna superaría la capacidad local de producción.

“Acá va a ser un mercado de compradores por un buen trecho”, señaló.

La privatización de Transener y la decisión de no invertir

Mientras proyecta un vínculo comercial con el gas argentino, GEB también siguió de cerca los procesos de apertura económica impulsados por el gobierno de Javier Milei, en particular la privatización de Citelec, sociedad controlante de Transener, la principal empresa de transporte eléctrico en alta tensión de Argentina. Ortega confirmó que su compañía recibió invitaciones para evaluar la oportunidad, pero finalmente decidió no avanzar con una oferta.

“Nos invitaron de muchos lados. Argentina está haciendo muchas cosas bien. Uno está muy optimista”, expresó. Sin embargo, explicó que la decisión estuvo vinculada a consideraciones de largo plazo sobre el entorno institucional y regulatorio argentino. Una empresa dedicada a infraestructura energética requiere horizontes de previsibilidad que se extienden durante varias décadas, y GEB suele analizar inversiones bajo marcos temporales de 20, 30 o incluso 40 años.

La privatización de Citelec concluyó durante mayo sin participación de compañías extranjeras. El consorcio integrado por las empresas argentinas Genneia y Edison adquirió la totalidad de la participación estatal por 356 millones de dólares, superando ampliamente el precio base de 206 millones de dólares.

Dudas sobre el RIGI y la repatriación de capitales

Otro aspecto observado por GEB fue el Régimen de Incentivos para Grandes Inversiones (RIGI), que ofrece beneficios tributarios, aduaneros y cambiarios por hasta 30 años. No obstante, Ortega indicó que persistieron interrogantes relacionados con la salida de fondos y la posibilidad de repatriar utilidades en el futuro.

“La parte de la certeza del flujo de caja que lo pueda sacar de Argentina, en qué condiciones lo puede sacar, esa parte todavía no está lo suficientemente clara”, explicó. El ejecutivo sostuvo que la experiencia histórica argentina, incluyendo restricciones financieras y controles de capital, continúa pesando en las decisiones de inversión de largo plazo. “Los corralitos y esos mecanismos sí dejan preocupaciones que duran un largo rato”, afirmó.

Ortega comparó esas inquietudes con situaciones en otros mercados latinoamericanos, como Venezuela, donde GEB ha evaluado oportunidades pero no ha concretado inversiones debido a la falta de previsibilidad institucional y financiera.

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Pese a ello, dejó abierta la posibilidad de que el grupo incremente su interés por Argentina si las condiciones económicas e institucionales muestran continuidad, especialmente después de las elecciones presidenciales previstas para 2027. “Han hecho una cosa titánica en Argentina. Tiene gente muy competente. Si vemos que esto continúa, sin lugar a dudas, Argentina es un mercado muy interesante”, señaló.

El desafío colombiano para importar gas a gran escala

Ortega también dedicó sus reflexiones a la situación energética colombiana. Explicó que existen fuentes potenciales de suministro, como Trinidad y Tobago y Venezuela, que dispone de importantes reservas de gas natural. “Venezuela quema en su zona oriental la totalidad del gas que Colombia consume”, indicó, sugiriendo que ese volumen podría orientarse hacia Colombia si existieran las condiciones regulatorias y comerciales adecuadas.

Sin embargo, advirtió que el principal desafío no es solo encontrar proveedores, sino construir una estructura de mercado que facilite las importaciones de manera eficiente. Colombia aún enfrenta obstáculos regulatorios y de diseño institucional que dificultan la contratación de suministros de largo plazo, especialmente en lo relacionado con mecanismos tarifarios y las reglas para consumidores como las centrales termoeléctricas.

Estas plantas tienen un uso intermitente, dependiendo de las condiciones climáticas, lo que dificulta la firma de contratos de take or pay. “Pedirles un contrato de take or pay es ridículo cuando tú vas a estar despachado en un Niño cada dos, cada tres o cada cuatro años”, explicó. Por ello, Colombia deberá avanzar en ajustes regulatorios, mecanismos de contratación y esquemas tarifarios que permitan integrar nuevas fuentes de suministro externo.