Madrid, 9 jun (EFE).- Costa Cruceros, una de las mayores compañías de viajes en barco de Europa, experimentó una disminución en sus ventas tras los brotes de hantavirus y norovirus detectados hace más de un mes en embarcaciones de una naviera neerlandesa y otra británica, respectivamente. A pesar de este contratiempo, la empresa italiana ya está recuperándose de manera gradual, según confirmó su vicepresidente de ventas mundiales, Luigi Stefanelli, durante un encuentro con medios de comunicación en Madrid.
Críticas a la cobertura mediática
La naviera atribuye en parte esta situación a los medios de comunicación, que mantuvieron el tema del hantavirus en portadas durante muchos días, generando un alarmismo desmedido, señaló el director comercial y vicepresidente sénior de Costa Cruceros, Francesco Muglia. A su juicio, esta forma alarmista e irracional de cubrir ciertas noticias es especialmente común en el sur de Europa, la región más afectada por la caída de ventas, sobre todo de cara a la temporada de verano.
En contraste, en países como Alemania o los de Europa del Este, la forma de dar las noticias es totalmente diferente, mucho más racional y más informativa, y la reacción de la gente es más calmada y menos emotiva, por lo que esos mercados mostraron mucha más estabilidad, afirmó Muglia.
Recuperación gradual de la demanda
Stefanelli explicó que el impacto de esa reacción fue brutal, pero la demanda sigue latente y ahora se trabaja para recuperar la confianza en el plazo más corto posible, lo que en algunos mercados ya se ha logrado casi por completo. En el sur de Europa, no obstante, se observa un crecimiento semana tras semana.
Medidas para mitigar el impacto del conflicto en Oriente Medio
En cuanto al conflicto en Oriente Medio, Stefanelli detalló que desde el inicio de la guerra en Irán el pasado 28 de febrero, la compañía, al igual que el resto de operadores del mercado, comprendió que era necesario facilitar la decisión de reserva al cliente final. Por ello, lanzaron dos herramientas muy importantes para brindar mayor seguridad: la posibilidad de cambiar las reservas sin ningún coste y el compromiso de no aplicar recargos de combustible adicionales, medidas aplicables a todas las salidas de verano. Así, no se trata de un problema de demanda —la intención de viajar este año superaba en 10 puntos la del año pasado—, sino que la demanda ha cambiado. EFE



