Empresas B movilizan más de $25.000 millones en inversión social en Colombia
Empresas B movilizan $25.000 millones en inversión social

Las empresas ya no son medidas solo por utilidades, ingresos o crecimiento. Cada vez más inversionistas, consumidores y mercados observan el impacto social, la sostenibilidad, la gobernanza y la relación con las comunidades. Esta es la nueva obligación para las empresas colombianas, que ya es ley, pero que hoy está atrapada en la incertidumbre.

En ese contexto, el ecosistema de Empresas B en Colombia continúa expandiendo su peso en el tejido empresarial nacional. El más reciente Reporte de Impacto Colectivo 2026, elaborado por Sistema B Colombia, muestra que actualmente existen 133 Empresas B certificadas en el país. Estas compañías son evaluadas bajo criterios relacionados con gobernanza, trabajadores, comunidad, medioambiente y cadena de suministro. El informe asegura que la sostenibilidad comienza a dejar de ser un elemento reputacional para convertirse progresivamente en parte de la operación empresarial cotidiana.

Inversión social en crecimiento

Uno de los indicadores más visibles es la inversión social. Durante el último año, estas empresas movilizaron más de $25.637 millones destinados a causas sociales y reportaron aproximadamente 17.814 horas de voluntariado corporativo. Cerca del 89,3 % realizó donaciones, mientras que la totalidad de las compañías evaluadas afirmó contar con programas formales de ciudadanía corporativa.

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Gobernanza: la dimensión más fuerte

La gobernanza aparece como la dimensión más sólida dentro del ecosistema empresarial analizado. El estudio muestra un desempeño agregado cercano al 83,9 %, impulsado por empresas que comienzan a institucionalizar objetivos sociales y ambientales en su estructura corporativa. Según el informe, el 99,2 % blindó legalmente su misión de impacto, mientras que el 95,5 % reporta información financiera o de propiedad de manera transparente.

Liderazgo femenino y diversidad

El reporte también refleja cambios internos en las compañías. Aproximadamente el 51,9 % de las Empresas B en Colombia está liderado por mujeres, y el 47,7 % registra mayoría femenina en cargos gerenciales. Estos indicadores muestran avances en diversidad, aunque persisten brechas: únicamente el 3 % está liderado por personas pertenecientes a minorías étnicas.

Transformaciones laborales

El componente laboral también muestra transformaciones. Cerca del 98,4 % ofrece beneficios financieros adicionales a los trabajadores, mientras que el 91,4 % ajusta salarios considerando el costo de vida. Esta práctica gana relevancia en un contexto marcado por inflación, mayores costos laborales y discusiones sobre bienestar empresarial.

Desafíos ambientales y de cadena de suministro

Sin embargo, se identifican desafíos importantes. El componente ambiental continúa siendo el área más rezagada, con un desempeño agregado cercano al 44 %. Apenas el 47,4 % monitorea emisiones de gases de efecto invernadero, mientras que 65 empresas aún no registran emisiones, lo que refleja brechas importantes en la agenda climática corporativa.

Las cadenas de suministro también son una tarea pendiente. Solo el 17,1 % de las compañías cuenta con más de la mitad de sus proveedores certificados internacionalmente, lo que muestra dificultades para extender compromisos sostenibles más allá de las operaciones propias.

Un nuevo modelo empresarial

Más allá del crecimiento en las cifras del ecosistema de Empresas B, el sector privado colombiano enfrenta una transformación estructural. El compromiso social y ambiental transicional con rapidez: ya no es una estrategia para sobresalir en el mercado, sino una exigencia competitiva obligatoria para sobrevivir en él durante los próximos años.

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