Meta está dando marcha atrás en algunos aspectos de su plan para recopilar los movimientos del mouse, las pulsaciones de teclas y otras acciones de los empleados con el fin de utilizarlas como datos de entrenamiento para la inteligencia artificial, según se indicó en un memorándum interno el martes.
Críticas internas provocan el cambio
La decisión se da tras semanas de fuertes críticas por parte del personal, quienes expresaron su preocupación por la invasión a la privacidad y el uso de datos personales en dispositivos de trabajo. La empresa había anunciado inicialmente que recopilaría estas métricas para mejorar sus modelos de IA, pero la reacción negativa de los empleados llevó a la compañía a reconsiderar su enfoque.
Detalles del memorándum
En el comunicado interno, Meta afirmó: "Aunque seguimos confiando en las medidas de protección de la privacidad que implementamos en el lanzamiento, hemos escuchado sus preocupaciones sobre los datos personales en los dispositivos de trabajo, la duración de la batería y el deseo de tener más control sobre cuándo se realiza la recopilación". La empresa no especificó qué aspectos del plan se modificarán, pero prometió dar a los empleados mayor control sobre la recopilación de datos.
Reacciones de los empleados
Los trabajadores de Meta habían manifestado su descontento en foros internos y redes sociales, argumentando que la recopilación de datos como movimientos del mouse y pulsaciones de teclas era una intrusión innecesaria. Algunos incluso compararon la medida con un "panóptico digital" que monitorea cada movimiento. La compañía, que enfrenta desafíos en la retención de talento, buscó calmar los ánimos con este anuncio.
Meta ha estado invirtiendo fuertemente en inteligencia artificial, y los datos de los empleados se consideraban valiosos para entrenar modelos que imiten el comportamiento humano. Sin embargo, la controversia muestra la tensión entre la innovación tecnológica y la privacidad en el lugar de trabajo.



