Según el DANE, más de la mitad de los trabajadores en Colombia sigue en la informalidad. Esta realidad, que se ha mantenido prácticamente sin cambios en los últimos años, limita el acceso a protección social, estabilidad económica y mecanismos de respaldo ante situaciones imprevistas.
La informalidad en el trabajo doméstico
Dentro de este panorama, el trabajo doméstico remunerado enfrenta retos particulares, en la medida en que presenta uno de los mayores niveles de informalidad en el país. De acuerdo con datos del Observatorio Laboral de la Universidad Javeriana y organizaciones del sector, entre el 70 % y el 83 % de los trabajadores no cuenta con protección social, situación que impacta directamente la calidad de vida de miles de trabajadores y sus familias. Y, aunque en los últimos años se han registrado avances importantes en materia de formalización, todavía persisten brechas significativas en acceso a beneficios y mecanismos de protección complementaria.
Más allá de la formalización
En ese contexto, resulta más relevante que nunca reconocer a quienes han decidido avanzar hacia relaciones laborales formales dentro del hogar, cumpliendo no solo con los aportes de seguridad social de sus colaboradores, sino que van mucho más allá, al brindarles alternativas adicionales para proteger el bienestar financiero de quienes los acompañan en su día a día.
“Más allá del cumplimiento de las obligaciones legales, muchos empleadores han comprendido que el bienestar de quienes los acompañan en sus actividades diarias también pasa por brindarles herramientas que les permitan enfrentar con mayor tranquilidad los riesgos de la vida cotidiana”, aseguró Freddy Hernán Parada, gerente de Servicios Financieros de Compensar.
En ese sentido, la cultura de la prevención, tradicionalmente asociada al ámbito empresarial, empieza a ganar espacio dentro de los hogares. La planificación financiera se ha convertido en un elemento fundamental para proteger el patrimonio familiar y anticiparse a gastos extraordinarios que pueden comprometer seriamente la estabilidad económica.
El impacto de los costos funerarios
Uno de esos escenarios es el fallecimiento de un ser querido. Aunque suele ser un tema difícil de abordar, su impacto financiero es considerable. En Colombia, el costo de un servicio funerario puede superar fácilmente los $10 millones, suma que para muchos hogares implica recurrir al endeudamiento, utilizar ahorros destinados a otras necesidades o enfrentar dificultades económicas en un momento de alta vulnerabilidad emocional.
“Promover la previsión en el hogar es una extensión natural de la gestión financiera responsable. Así como las familias planean gastos relacionados con educación, vivienda o salud, también es importante anticiparse a eventualidades que pueden afectar significativamente su estabilidad económica”, agregó Freddy Hernán Parada.
Cuidar a quienes nos cuidan
La conversación sobre bienestar laboral ya no se limita a las organizaciones. También involucra a los hogares que generan empleo y que buscan construir relaciones laborales más estables, humanas y sostenibles.
En este contexto, beneficios como los planes de previsión exequial empiezan a cobrar relevancia. Más allá del componente financiero, estos mecanismos representan una forma de acompañamiento que brinda tranquilidad tanto al trabajador como a su núcleo familiar ante situaciones inesperadas.
Para quienes desempeñan labores de servicio doméstico, cuidado de niños, conducción o jardinería, contar con este tipo de respaldo puede marcar una diferencia importante. Asimismo, para los empleadores constituye una manera de fortalecer los vínculos de confianza y reconocer el valor de quienes contribuyen al bienestar y funcionamiento de sus hogares.
Iniciativa de Compensar
Como parte de esta apuesta, Compensar anunció recientemente el lanzamiento de un nuevo plan de previsión exequial en alianza con Capillas de la Fe, dirigido a cerca de 20.000 trabajadores del servicio doméstico afiliados a la Caja de Compensación en esta categoría.
La iniciativa busca ampliar el acceso a mecanismos de protección financiera mediante una alternativa de bajo costo ($7.000 mensuales) que contempla cobertura nacional y diferentes opciones de protección para los grupos familiares de los afiliados. Entre los servicios incluidos se encuentran el traslado del fallecido, acompañamiento durante el proceso funerario, sala de velación, ceremonia de despedida y la posibilidad de elegir entre cremación o inhumación, de acuerdo con las preferencias de cada familia.
Más allá de la formalización
Conceptos como bienestar integral, salario emocional y fidelización del talento, cada vez más presentes en el ámbito empresarial, encuentran hoy una aplicación creciente en el entorno doméstico.
La formalización laboral no solo se refleja en el cumplimiento de obligaciones legales. También se expresa en la capacidad de generar condiciones que aporten tranquilidad, protección y calidad de vida a quienes trabajan diariamente al servicio de las familias.
“Si bien para un empleador este puede representar un aporte mensual reducido, para una familia trabajadora puede convertirse en un respaldo determinante en un momento de dificultad. Más allá de cubrir un servicio, se trata de anticiparse, prevenir y proteger, principios que fortalecen cualquier relación laboral”, concluyó Freddy Hernán Parada, gerente de Servicios Financieros de Compensar.
En un país donde la construcción de empleo digno sigue siendo un desafío, avanzar hacia esquemas de protección más amplios representa una oportunidad para fortalecer la formalización y reconocer el valor de quienes cuidan, acompañan y contribuyen diariamente al bienestar de millones de hogares colombianos.



