SpaceX busca valoración de 1,75 billones de dólares en su salida a bolsa
SpaceX busca valoración de 1,75 billones en su IPO

SpaceX, la empresa espacial de Elon Musk, se alista para una de las Ofertas Públicas Iniciales (IPO) más grandes de la historia, con una valoración solicitada de 1,75 billones de dólares. La compañía, que combina cohetes e inteligencia artificial, busca convencer a los inversionistas de que su potencial va más allá del negocio tradicional de lanzamientos espaciales.

Acuerdo con Google por capacidad de cálculo

SpaceX acordó suministrar a Google una importante capacidad de cálculo informático, según un documento bursátil publicado recientemente. Este acuerdo refuerza el posicionamiento del grupo espacial de Elon Musk entre los proveedores de infraestructuras de inteligencia artificial. Según el contrato, firmado días antes de la salida a bolsa, Google pagará 920 millones de dólares al mes hasta junio de 2029 por el alquiler de aproximadamente 110.000 procesadores gráficos (GPU) del fabricante Nvidia.

Este contrato se da en el contexto de la creciente demanda de capacidad de cálculo por parte de los gigantes estadounidenses de la IA. El mes pasado, Anthropic también firmó un contrato con SpaceX para alquilar uno de sus principales centros de datos.

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Valoración cuestionada en Wall Street

En Wall Street, no todos están convencidos de la valoración de 1,75 billones de dólares que Musk pide para SpaceX. La empresa obtuvo ventas por 18.500 millones de dólares el año pasado, lo que significa que Musk pide valorar la empresa en casi 100 veces sus ingresos anuales. Para ponerlo en perspectiva, Apple, una de las empresas más valiosas del mundo, vale aproximadamente 11 veces sus ingresos anuales, mientras que Nvidia, la favorita de la revolución de la IA, vale 25 veces su recaudación anual.

Argumentos a favor de SpaceX

Los defensores de SpaceX sostienen que la empresa no es solo un negocio de cohetes, sino la puerta de acceso al espacio. Chad Anderson, director ejecutivo de Space Capital, una firma de inversión que ya posee una participación en SpaceX, afirma: “SpaceX controla los rieles y el acceso a la órbita”. Anderson cree que esto es solo el inicio de un auge de infraestructura espacial que durará décadas y tendrá un valor de cientos de miles de millones de dólares, desde la sustitución de satélites envejecidos hasta la construcción de centros de datos en órbita.

El servicio de internet por satélite Starlink ya genera la mayor parte de los ingresos y las ganancias de SpaceX. Jay Ritter, experto en IPO de la Universidad de Florida, señala: “Si pueden convertirse en el proveedor de acceso a Internet de bajo costo para mucha gente en todo el mundo, eso puede ser una fuente enorme de ingresos y beneficios”.

Musk ha dejado claro que su visión va más allá de las ganancias trimestrales. En marzo escribió en X: “Necesito asegurarme de que SpaceX siga enfocada en hacer que la vida sea multiplanetaria y en extender la conciencia hasta las estrellas. Si SpaceX tiene éxito en este objetivo absurdamente difícil, valdrá muchos órdenes de magnitud más que la economía de la tierra”.

Escepticismo y críticas

Sin embargo, los escépticos no se quedan callados. Cuando SpaceX absorbió a xAI, la empresa de inteligencia artificial de Musk, en febrero, surgieron dudas en Wall Street. Eric Jhonsa, de Dutch Asset Corporation, señaló un problema mayor: “Las startups de IA con pocos o ningún ingreso que están alcanzando valoraciones astronómicas”. Scott Galloway, profesor de marketing en la escuela de negocios Stern de la Universidad de Nueva York, bromeó: “¿Es esta una empresa increíble o está ridículamente sobrevalorada? La respuesta es sí”. Geoff Robinson, analista financiero, fue más directo: “Si leo una opinión más de algún ‘experto’ sobre la IPO de SpaceX que ignore las leyes de la física financiera, voy a necesitar un cohete de verdad para escapar de tanta tontería”.

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Los críticos también plantean preocupaciones más básicas: los márgenes de beneficio en el negocio de los lanzamientos de cohetes son reducidos, los precios de Starlink pueden ser demasiado altos para conquistar al mercado masivo y todavía no está claro si los centros de datos en el espacio son siquiera una idea viable. Kim Forrest, directora de inversiones en Bokeh Capital Partners, sostiene que las matemáticas financieras tradicionales podrían no aplicar en este caso. “Lo que la gente realmente está comprando es la esperanza y el sueño del espacio comercial”, dijo. “Que es más que un sueño. Es una realidad”.

Pero Ritter ofrece una nota de advertencia: “Tienen que salir bien muchas cosas para que los ingresos y los beneficios crezcan lo suficiente como para justificar esa valoración. Y de vez en cuando ocurre, pero la mayoría de las veces algo no sale según lo planeado. Y ahí es donde he empezado a preocuparme por SpaceX”.