Hace dos décadas, Venezuela era uno de los motores del comercio exterior colombiano. Impulsada por la renta petrolera, compraba masivamente bienes colombianos y se convirtió en un socio clave para las empresas nacionales. Hoy, tras años de crisis económica, cierre fronterizo, sanciones internacionales e incertidumbre institucional, una eventual reactivación de esa relación despierta expectativas, pero también obliga a mirar el nuevo escenario con cautela.
El auge del comercio bilateral en el pasado
Según cifras de Petróleos de Venezuela (PDVSA), en 2008 la producción fiscalizada de crudo alcanzó 3,26 millones de barriles diarios (mbpd), con un potencial de 3,8 mbpd. Ese año, el precio internacional del petróleo llegó a US$143,95 por barril. Colombia también se benefició de esa bonanza: en 2008, a pesar de las tensiones políticas entre los presidentes Álvaro Uribe y Hugo Chávez, el comercio bilateral superó los US$7.200 millones. Las exportaciones colombianas sumaron US$6.091,5 millones y las importaciones US$1.140,4 millones, con una balanza ampliamente favorable para Colombia.
El deterioro de la economía venezolana
Venezuela sufrió una contracción económica cercana al 80%. El cierre de la frontera entre 2015 y 2022, el fin del boom petrolero y el deterioro del sistema democrático destruyeron casi por completo su capacidad productiva. Para 2017, las exportaciones colombianas hacia Venezuela cayeron a US$319,3 millones, veinte veces menos que en 2008. Luis Angarita, decano de la Facultad de Ciencias Económicas y Sociales de la Universidad Central de Venezuela, señala que la crisis económica, política e institucional llevó a una destrucción del 79% de la capacidad productiva del país.
El punto de inflexión: captura de Maduro
El 3 de enero de 2026 marcó un antes y después. Estados Unidos capturó a Nicolás Maduro y a su esposa, Cilia Flores. Desde entonces, empresas colombianas comenzaron a mostrar interés en el mercado venezolano. Cementos Argos anunció sus intenciones y el Grupo Nutresa declaró que buscaría "invadir Venezuela con sus productos". Germán Umaña, presidente de la junta directiva de la Cámara de Comercio Colombo Venezolana, considera que "hay una certidumbre económica que no existía en los últimos años".
Realidad actual del mercado venezolano
Según el Banco Mundial, el PIB per cápita de Venezuela pasó de US$11.262,5 en 2008 a US$4.217,6 en 2024. La inflación fue de 30,9% en 2024 y de 475% en 2025. El control cambiario instaurado por Chávez (Cadivi) generó corrupción y debilitó la producción nacional. Los empresarios venezolanos advierten que la realidad de 2026 es muy diferente. Felipe Capozzolo, presidente de Fedecámaras Venezuela, afirma: "Si la visión es ver a Venezuela meramente como un sitio donde enviar mercancía, no le veo sostenibilidad de largo alcance".
Oportunidades y retos para Colombia
Mireya Blavia de Cisneros, presidenta de We Cisneros, anunció un fondo de inversión de US$1.000 millones para infraestructura, turismo, salud, agricultura y desarrollo inmobiliario. Luis Angarita destaca que la agroindustria es clave: semillas, fertilizantes y asesoría técnica. Germán Umaña subraya que Colombia debe participar en la recuperación venezolana, no solo con comercio sino también con inversión en zonas de frontera.
Incertidumbre y cautela empresarial
A pesar de las expectativas, los empresarios colombianos esperan reglas claras. Miguel Ángel Espinosa, presidente de Fitac, señala que se requieren soluciones en pagos internacionales, seguridad jurídica, interoperabilidad aduanera y estabilidad en pasos fronterizos. Javier Díaz, presidente de Analdex, aconseja esperar una definición de las reglas de juego. Una fuente del sector minero energético indicó que muchos quieren invertir, pero nadie se atreve a dar el primer paso sin directrices claras de la Ofac.
Retos en la frontera
Los pasos fronterizos presentan problemas logísticos. El puente Simón Bolívar y Francisco de Paula Santander carecen de zona primaria para exportaciones, y el puente Atanasio Girardot no tiene báscula. Geovanny Valero, director del programa de Comercio Exterior de la Udes, sede Cúcuta, señala la necesidad de modernizar los pasos fronterizos. Manuel Camilo González Vides, profesor de Relaciones Internacionales, advierte que "todavía no es seguro hacer negocios con Venezuela" debido al régimen autoritario.
Perspectivas a futuro
El comercio bilateral en el primer trimestre de 2026 fue de US$229,8 millones, un 7,2% menos que en el mismo periodo de 2025. La crisis eléctrica complica el panorama. Aunque Bancóldex busca crear métodos de pago seguros y la Cámara Colombo Venezolana activó una comisión de empresarios en Caracas, la incertidumbre persiste. Valero concluye que Venezuela no volverá a ser el gran socio del pasado, pero puede convertirse en un socio estratégico y sostenible.



